Por Sonia Uribe L - Coordinadora END POLIO - Zona 25A
Cuando el propósito es grande, las personas hacen la diferencia. “Antes que un gran jugador, busco una buena persona.” Luis de la Fuente, seleccionador de España.
Esta frase resume una verdad que trasciende el deporte y se convierte en una filosofía de vida. Los grandes logros no nacen únicamente del talento; nacen de los valores, de la confianza, del compromiso y de la capacidad de trabajar por un sueño común. Con esa misma convicción fue conformado el Equipo de Coordinación de Polio de la Zona 25A. No se reunieron únicamente líderes con experiencia rotaria; se convocó a hombres y mujeres cuyo mayor distintivo es su calidad humana, su espíritu de servicio y la profunda convicción de cumplir una de las promesas más importantes que Rotary ha hecho a la humanidad: Erradicar la polio para siempre.
Detrás de este equipo existen historias que rara vez se conocen. Hay quienes recorrieron miles de kilómetros para asistir a una capacitación, asumieron con sus propios recursos el costo de sus desplazamientos, dedicaron incontables horas de trabajo, madrugaron para participar en reuniones y renunciaron a tiempo con sus familias para prepararse y servir mejor. Ninguno lo hizo por obligación. Todos viajaron con un equipaje lleno de ilusión, convencidos de que cada esfuerzo vale la pena cuando el propósito es proteger la vida de millones de niños.
Cada jornada de trabajo nos recordó que un equipo no se fortalece porque todos piensen igual, sino porque cada integrante pone sus talentos al servicio de un objetivo común. Aprendimos unos de otros, compartimos experiencias, reconocimos nuestras fortalezas y encontramos en nuestros compañeros el apoyo para superar las debilidades. Descubrimos que la verdadera grandeza no está en el brillo individual, sino en la capacidad de hacer crecer a quienes caminan a nuestro lado.
Con ese espíritu nos reunimos en Medellín para construir el plan de trabajo del año rotario 2026-2027. Fueron días intensos, llenos de aprendizaje, compañerismo, ideas y esperanza. Cada conversación fortaleció nuestra convicción de que, cuando un propósito une los corazones, los resultados siempre superan las expectativas. Durante este proceso tuvimos el privilegio de recibir el acompañamiento de extraordinarios líderes de Rotary. En una reunión cálida y amigable con la presidenta de los Fiduciarios, Jennifer Jones, nos recordó que nunca habíamos estado tan cerca de lograr la erradicación de la polio. También nos inspiraron el fiduciario Carlos Sandoval; María Molina, asesora de Filantropía para América Latina, quien nos enriqueció con numerosos consejos para seguir creciendo en nuestra labor; Felipe Meza, Coordinador Regional de La Fundación Rotaria y líder de Más Millas Menos Polio para México y Estados Unidos; y Nolan Zamora, líder de Más Millas Menos Polio para Centroamérica, nos guiaron y apoyaron en nuestra labor.
Cada uno dejó una enseñanza invaluable:el fin de la polio ya no es un sueño lejano; es una meta posible que depende del compromiso de todos.
Nuestro desafío ahora es inspirar a los 14 distritos y a los 11 países que conforman la Zona 25A para que cada rotario haga suya esta causa. La erradicación de la polio no pertenece únicamente a quienes trabajan en PolioPlus; pertenece a toda la familia rotaria, porque representa el mayor legado humanitario de nuestra organización.
Nuestro compromiso es claro:
• Sensibilizar a miles de rotarios y ciudadanos sobre la importancia de erradicar la polio.
• Mantener viva la prioridad de PolioPlus en Rotary.
• Fortalecer la cultura de la donación para que ningún niño vuelva a sufrir esta enfermedad.
• Recordar que detrás de cada aporte hay una historia de esperanza, una familia protegida y un futuro que puede escribirse sin polio.
En esta misión contamos con un aliado extraordinario: la Fundación Gates, que multiplica el impacto de nuestra solidaridad. Gracias a esta alianza, por cada dólar que Rotary aporta a PolioPlus, la Fundación Gates contribuye con dos dólares adicionales, triplicando el alcance de cada donación. Esto significa más vacunas, más campañas de inmunización y millones de niños protegidos alrededor del mundo.
La historia recordará a quienes entendieron que cada conversación genera conciencia, cada donación salva vidas y cada acción acerca el día en que la polio será solo un capítulo superado en los libros de historia.
Porque, al final, los grandes equipos no se construyen con las personas más brillantes; se construyen con personas que comparten un mismo sueño, sirven con humildad y nunca dejan de creer que juntos pueden cambiar el mundo.
Y ese es el equipo que hoy tiene el privilegio y la responsabilidad de liderar la lucha contra la polio en la Zona 25A.
Porque juntos no solo estamos formando un gran equipo. Estamos escribiendo una página de esperanza y construyendo un legado que protegerá a las generaciones futuras. Cuando la polio desaparezca para siempre, sabremos que valió la pena cada kilómetro recorrido, cada sacrificio y cada esfuerzo, porque habremos demostrado que, cuando grandes personas se unen por una causa común, son capaces de cambiar la historia de la humanidad.