Por. Angela María Ospina - Presidenta 2025 – 2026
Durante cuatro décadas, el Club Rotario Pereira Perla del Otún ha sido un motor de transformación social en Risaralda, llevando esperanza, oportunidades y soluciones concretas a diversas comunidades.
Desde su fundación en 1986, el club ha trabajado con un propósito claro: servir para generar impacto real y sostenible. A lo largo de estos 40 años, ha liderado iniciativas en educación, salud, acceso a agua potable, desarrollo comunitario y construcción de paz, beneficiando a miles de niños, jóvenes y familias en Pereira y distintos municipios del departamento.
El impacto del club se refleja en acciones concretas: más de 42 proyectos desarrollados y una inversión superior a $10.346 millones de pesos, orientados a mejorar la calidad de vida de comunidades vulnerables.
En el área de salud, el programa Más Sonrisas para Colombia – Rotaplast permitió realizar 1.129 cirugías reconstructivas a niños y jóvenes de Risaralda y regiones cercanas, transformando no solo su condición médica, sino también su autoestima y oportunidades de vida. Asimismo, en Pereira se fortaleció la atención neonatal mediante la donación de un respirador neonatal con una inversión de $76.024.000, así como la entrega de más de 100 kits de camas hospitalarias, con una inversión cercana a $375.000.000.
En paz y desarrollo comunitario, el diseño y construcción del Centro Comunitario Gito Dokabú, en Pueblo Rico, Risaralda, con una inversión de $120.000.000, ha fortalecido comunidades indígenas y permitido el desarrollo de jornadas médicas y espacios de encuentro comunitario. De igual forma, en el corregimiento de Altagracia, vereda Alegrías, el proyecto de granja auto-sostenible en la Fundación Gedeones, con una inversión de $122.300.000, ha contribuido a la protección y formación integral de más de 100 niños provenientes de zonas afectadas por el conflicto. En agua y saneamiento, proyectos como el sistema de acceso a agua potable desarrollado en la Fundación Gedeones (Altagracia) han garantizado condiciones dignas para los más de 100 niños que viven y se educan en la fundación, con una inversión de $110.000.000. En educación, el club ha impulsado iniciativas clave en diferentes zonas de Risaralda, entre ellas la entrega de más de 1.697 kits escolares, la construcción de la Guardería San José en el Colegio La Anunciación en Pereira ($76.000.000) y el programa Transporte con Propósito, mediante el cual se dotaron tres microbuses para instituciones educativas de la región, con una inversión de $300.000.000.
En desarrollo económico, el proyecto de ampliación de la central de beneficio en Belén de Umbría, con una inversión de $182.151.920, ha fortalecido la productividad de la Asociación de Productores de Café de Alta Calidad, contribuyendo al desarrollo sostenible del territorio. Detrás de cada uno de estos logros hay un componente esencial: el voluntariado. Más de 60 voluntarios, entre rotarios y damas rotarias, junto con jóvenes de programas como Rotaract e Interact, aportan su tiempo, conocimiento y liderazgo, demostrando que el servicio también transforma a quienes lo ejercen. Sin embargo, el verdadero alcance de estos proyectos no sería posible sin el respaldo de aliados y benefactores. En este camino, la Fundación Rotaria ha sido un pilar fundamental, al permitir, a través de sus subvenciones, transformar iniciativas locales en proyectos de alto impacto y sostenibilidad. Gracias a este modelo, el club ha logrado movilizar recursos internacionales, fortalecer capacidades y ampliar significativamente el alcance de nuestros proyectos en el territorio. Igualmente, Clubes como Reno (Nevada), Walnut Creek, Danville y Redding (California), Paso Robles Sunrise, Spey Valley (Escocia) y Chelsea (Massachusetts), han confiado en el trabajo del club y han contribuido activamente a hacer realidad proyectos que hoy impactan a comunidades en Risaralda.
A ello se suma el acompañamiento de entidades públicas como la Alcaldía y la Gobernación de Risaralda, así como el compromiso permanente de empresas, organizaciones y, especialmente, benefactores locales que creen en el poder del servicio. Son estos aliados quienes, día a día, hacen posible que cada iniciativa se convierta en una realidad. Su confianza y generosidad han sido fundamentales para multiplicar el impacto del club, permitiendo que cada aporte se traduzca en oportunidades concretas para quienes más lo necesitan.
Hoy, al celebrar 40 años de servicio, el Club Rotario Pereira Perla del Otún proyecta su futuro con un compromiso renovado: seguir fortaleciendo sus programas, desarrollar nuevas iniciativas y ampliar su impacto en la región.
Porque más allá de las cifras, el verdadero legado se encuentra en las historias: vidas transformadas, comunidades fortalecidas y oportunidades que antes no existían. Porque en Rotary, cada acción cuenta. Y en Pereira, durante 40 años, esas acciones han transformado vidas.