ALIMENTO PARA EL CORAZÓN DE TODOS  EN EL “COMEDOR BAMBINOS DEL PADRE PÍO”

Por: Margarita María Guzmán Barrera- Socia CR Bucaramanga Sur.

 

Cuando se entiende la verdadera magnitud del significado del mensaje de Rotary: “Dar de Sí, antes de pensar en sí” prevalece en nuestro corazón, las sonrisas de los niños que reciben alimento saludable, con los nutrientes necesarios para lograr la energía que les permite crecer y desarrollarse con salud. 

Dentro del área de interés de Rotary de la alfabetización y la educación básica, hace más de diez años el CR Bucaramanga Sur viene contribuyendo al comedor Bambinos, cuyo objetivo general es proporcionar aporte económico y presencial, para cubrir el último jueves de cada mes y durante los diez meses escolares, el almuerzo para a un grupo de 70 niños y niñas estudiantes de básica primaria en condiciones de vulnerabilidad económica en el barrio La Joya de Bucaramanga.  

Cabe resaltar que ese día jueves, los servidores preparan los alimentos; pero somos los socios del CR Bucaramanga Sur, quienes manifestamos nuestro espíritu de servicio, entregando nuestro tiempo de voluntariado y como gente de acción, desde el inicio de la actividad recibimos, atendemos, servimos y compartimos los almuerzos con los niños y niñas, como una forma de brindar nuestro apoyo a la niñez.

Con anticipación, recibimos la lista del mercado para la elaboración del almuerzo y realizamos la compra en una plaza de mercado para obtener alimentos directamente del campo, frescos, con alta calidad y buen precio para hacer rendir al máximo el dinero destinado para este fin. 


Este maravilloso proyecto de los comedores Bambinos, se ha desarrollado bajo tres objetivos específicos: 

a) Proveer de alimento a una comunidad infantil vulnerable.

b) Proyectar la imagen pública de Rotary mediante el servicio a la comunidad.

c) Brindar a los socios del CR Bucaramanga Sur una oportunidad de servir uniendo esfuerzos mediante la alianza con la comunidad.

Al tratarse de una población vulnerable, a lo largo del desarrollo de este proyecto, hemos identificado tres grandes necesidades:


a) Menores de edad, compuesta por niñas y niños entre los 5 y los 12 años de escasos recursos económicos. 

b) Familias que envían a la escuela a sus hijos para que se alimenten de la única comida que les brinda la escuela dentro del PAE. 

c) Desórdenes alimenticios, desnutrición y enfermedades en menores de edad. 

IMPACTO DEL PROYECTO: 

El hambre, y la mala nutrición, siguen siendo un gran problema para el desarrollo sostenible de la población a nivel mundial; y es más alarmante cuando quienes no se alimentan bien son nuestras niñas y niños, siendo afectados en su salud física y mental.  

Es una realidad, que en un hogar que padece la pobreza, no solo en lo económico, sino pobreza mental y de oportunidades al no tener las posibilidades mínimas para satisfacer las necesidades básicas como el alimento para sus hijos, impacta de manera negativa a toda la familia y por ende a toda la sociedad. 

Esta es la causa por la que los socios del CRBS, desde hace más de 10 años, estamos tomando acción, aportando alimento a niñas y niños de primera infancia; sumado al aporte de nuestro tiempo para acompañar, atender y compartir ese alimento con los niños beneficiados, lo que nos ha permitido no solo impactar a estos niños y niñas, a sus familias y a la comunidad del barrio La Joya, sino también a cada uno de los socios del Club Rotario Bucaramanga Sur, quienes hemos sido bendecidos y multiplicamos esa bendición entre quienes realmente la necesitan.

¿QUÉ CAMBIÓ?

Con este proyecto que puede parecer pequeño y económico, hemos cambiado vidas. Así es. Hemos cambiado la vida de cada uno de los socios de nuestro CRBS, quienes dábamos por descontado el tener siempre un plato de comida en nuestra mesa; pero que a raíz de este aporte al COMEDOR BAMBINOS DEL PADRE PÍO, hemos entendido que dar de comer a nuestros niños y niñas es la forma más concreta de impactar sus vidas garantizando que ese día recibirán alimento de calidad, preparado con normas de higiene, seguridad y buenas prácticas alimentarias; con lo cual, a la vez se transforman sus familias al tener la certeza de contar con un alimento seguro, nutritivo y suficiente a la hora del almuerzo de sus hijos. 
Es una realidad que con proyectos como este que dejan huella en la comunidad, los Rotarios estamos transformando vidas. 

 

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