Por; Nelly Vallejo y Antonio José Díaz
Me corresponde el gran honor —realmente inmerecido, pues han sido muchos socios con mayor permanencia, incluso fundadores— de compartir unas breves palabras en nombre del Club Rotario Bucaramanga Sotomayor, con motivo de nuestros primeros cincuenta años de vida institucional. Un reconocimiento especial merece figuras ejemplares como el médico Carlos Cortés Caballero y Arturo Schneider, quienes han caminado con firmeza y pasión estas cinco décadas.
Nuestro Club nació en 1975 gracias a la visión cívica y rotaria del doctor Armando McCormick Navas, quien motivó a su club de origen (Club Rotario Bucaramanga) a promover la creación de una nueva organización en la ciudad.
Así surgió el Club Rotario Bucaramanga Sotomayor, que desde entonces ha sesionado ininterrumpidamente los miércoles en el Club del Comercio. A lo largo de su historia, tres de nuestros distinguidos socios han sido Gobernadores del Distrito: los médicos Arturo Schneider y Luis Homero Álvarez y el empresario Jorge Bayter Lizza. Nos enorgullece haber impulsado la fundación de más de siete clubes rotarios en Bucaramanga y el Socorro, y ser reconocidos como el club que más ha promovido la expansión del rotarismo en la región.
En el frente del servicio, nuestra trayectoria está marcada por numerosas obras sociales que han dejado huella:
- Durante décadas, apoyamos al Colegio Centrabilitar, especializado en la educación de niños con limitaciones auditivas, dotándolo con equipos y participando incluso en la construcción de su sede. Tras su cierre, logramos que los equipos de fonoaudiología fueran donados a la Congregación Mariana.
- Aportamos mejoras locativas y recursos para el Pabellón de Cáncer Jácome Valderrama, el Hospital Psiquiátrico San Camilo, el Hogar Geriátrico Juan Pablo II y otros centros geriátricos de la región.
- Apoyamos instituciones como el Hogar de la Madre Soltera.
- Realizamos brigadas de arborización en distintos puntos de la ciudad, y múltiples eventos culturales y musicales en el auditorio Luis A. Calvo de la Universidad Industrial de Santander –UIS– para fomentar el arte y recaudar fondos para causas sociales.
Destacamos la invaluable labor conjunta con el gran rotario canadiense Robert Wiens, de Calgary, con quien llevamos a cabo significativas mejoras en acueductos veredales, beneficiando a comunidades rurales de la región. Nuestro club no solo ha crecido en impacto, sino también en identidad. Hemos cultivado valores como la amistad, la ética, la inclusión y el liderazgo con propósito. Nos llena de orgullo destacar que el 100% de nuestros socios cuenta con la distinción Paul Harris, evidencia del compromiso profundo que nos une como club, como comunidad y como embajadores de los valores de Rotary.
Hoy, iniciamos un nuevo capítulo bajo el liderazgo de nuestra querida compañera Nelly Vallejo Aranda, actual presidenta del Club Rotario Bucaramanga Sotomayor. Ella asume con entusiasmo y compromiso la responsabilidad de escribir una nueva historia que, estamos seguros, dejará una huella imborrable no solo en el rotarismo colombiano, sino también en cada uno de nuestros corazones. Durante su gestión, se continuará y fortalecerá el programa iniciado en 2020: “Al compás desarrollando mis habilidades”, enfocado en el acompañamiento y formación de niños y jóvenes con discapacidad, en alianza con la Fundación FANDIC, ubicada en la zona norte de Bucaramanga, barrio Regadero. Este programa, que combina arte, inclusión y desarrollo humano, refleja lo mejor del espíritu rotario: servir para cambiar vidas. Además, se proyectan nuevas alianzas con instituciones educativas, iniciativas de salud preventiva, campañas ambientales sostenibles y el fortalecimiento del liderazgo juvenil a través de programas como Interact y Rotaract. La visión de esta nueva etapa es clara: consolidar una cultura rotaria moderna, activa, con impacto medible y sostenible en el tiempo.
Agradecemos profundamente a la Revista Rotaria por permitirnos compartir con todos ustedes este recorrido de medio siglo. Celebramos 50 años de acción, liderazgo, amistad y servicio con la convicción de que aún nos queda mucho por construir y transformar. Porque servir transforma vidas, y Rotary une al mundo.