27 socios en la actualidad conforman el Club Rotario Socorro Huella Comunera.
Por : Jessica Bueno / Socia Rotaria
CLUB ROTARIO SOCORRO HUELLA COMUNERA
27 socios en la actualidad conforman el Club Rotario Socorro Huella Comunera, y como su nombre lo dice, tenemos esa estirpe de comuneros de aquellos que lucharon por su pueblo y que hoy, parafraseando su origen, es lo que hacemos como club: luchar, trabajar, crear, construir, atender, compartir ideas, sueños y proyectos para materializarlos a través del servicio en nuestras comunidades.
Uno de esos sueños, ya ha sido materializado, y seguimos construyendo el Asilo San Rafael y San Antonio con un total de 60 abuelitas y con un gran número de necesidades por atender: Nuestro primer paso fue mitigar el trabajo de las lavanderas del asilo, quienes de manera manual debían lavar todos los días una gran cantidad de prendas entre vestidos, cobijas, sábanas, medias, baberos, toallas por lo que una Lavadora industrial fue nuestro objetivo. Recogimos $32 millones de pesos entre personas naturales y jurídicas que colaboraron para el proyecto. El club Rotario Socorro Huella Comunera, a través del apoyo de la comunidad socorrana, que se vincularon al mercado de las pulgas y al bingo rotario 2018, que con sus aportes nos ayudaron a reunir el dinero necesario para materializar este proyecto.
El lavar ahora es todo un espectáculo en el Asilo, pues las señoras ya no se reúnen cada una en su respectivo lavadero a refregar la ropa, sino que hoy, de manera más fácil y sencilla, consumimos menos jabón, menos agua, menos tiempo y sobre todo, disponemos de más ropa limpia y seca para el cuidado de nuestras abuelas.
Ahora, seguimos trabajando sigue marchando, la meta ahora es poder dotar el Asilo con 13 camas hospitalarias, que facilitan, no solo a nuestras abuelas, sino también a sus cuidadores, un manejo más fácil, tanto al acostarse como al levantarse.
Hemos logrado una subvención compartida con el Club Rotario de Wellington de Miami, con la que logramos proveer elementos para fisioterapia y juegos didácticos para la tercera edad, mejorando la calidad de vida de los abuelitos. Además, una vez a la semana, Dorita, Edelmira y Evita, socias Rotarias de nuestro club, mujeres guerreras con grandes historias de vida, hacen de su creatividad los mejores momentos para estas abuelitas en su hora de espiritualidad, cuentos, dramatizados, con nuevos, cada vez, personajes que ellas mismas encarnan, en la vespertina de sus vidas. Estas mujeres, que bajo su silencio esconden, unas vidas llenas de historias y de soledad. No solo hemos logrado entregar una lavadora, sino que también hemos logrado entregarles, el más sincero amor, lo mejor de nuestro tiempo retribuidos con sus mejores abrazos al vernos llegar.
Los rotarios ya hacemos parte de sus vidas con su actuación de esas últimas historias, que permanecerán en sus memorias hasta el día de su muerte.