Por; Andrés Gómez Ocampo PDG. Distrito 4271 2022-2021
En el universo rotario, donde el servicio se traduce en acción y la amistad en transformación social, ser parte del CADRE de la Fundación Rotaria representa una distinción que va más allá de un título. Es una responsa
bilidad ética, técnica y moral: garantizar que cada proyecto, sueño e inversión de Rotary se traduzca en un impacto real y sostenible para las comunidades que más lo necesitan.
El CADRE de Asesores Técnicos de la Fundación Rotaria está conformado por voluntarios rotarios que aportan su experiencia profesional y vocación de servicio para fortalecer la transparencia, calidad y sostenibilidad de las iniciativas financiadas por la Fundación. Su labor consiste en revisar, evaluar y acompañar proyectos que, mediante las áreas de enfoque de Rotary, promueven desarrollo equitativo, paz y esperanza en todos los rincones del mundo, además son compañeros Rotarios.
Por esto es servicio que genera confianza y transforma vidas porque, cada miembro del CADRE cumple una misión silenciosa pero decisiva: asegurar que los recursos donados se utilicen de forma responsable, eficaz y con el mayor impacto posible. Esta función técnica es también una expresión de los valores rotarios: integridad, excelencia profesional y servicio desinteresado.
Ser CADRE no solo significa revisar informes o visitar proyectos, sino acompañar procesos humanos, escuchar las voces de las comunidades, comprender sus desafíos y ayudarles a construir soluciones duraderas. En esencia, ser CADRE es ser guardián de la confianza Rotaria, un puente entre la generosidad de quienes aportan y la esperanza de quienes reciben.
Desde mi Rol como CADRE en el área de Paz y Resolución de Conflictos, he aprendido que la paz no es ausencia de conflicto, sino presencia de justicia, diálogo y oportunidades. Desde espacios locales a escenarios internacionales, Rotary promueve una cultura de paz basada en respeto, empatía y educación.
Participar en este selecto grupo implica acompañar proyectos que fomentan reconciliación, que fortalecen liderazgos comunitarios y promueven la convivencia donde antes había división. Es ver cómo una escuela se convierte en espacio de encuentro, y como una comunidad aprende a resolver diferencias con diálogo, y como un joven encuentra en el liderazgo una alternativa a la violencia.
Cada evaluación técnica, visita de campo o con el solo acompañamiento de un proyecto revela historias que nos recuerdan por qué servimos. He comprobado cómo el diálogo, la educación y la cooperación pueden reconstruir tejidos sociales fracturados. Cada proyecto apoyado por la Fundación Rotaria demuestra que, con voluntad y acompañamiento, los conflictos se transforman en oportunidades de crecimiento y entendimiento.
Para un Rotario, servir no es una tarea ocasional, sino un estilo de vida. Ser CADRE refuerza este compromiso con la excelencia, la rendición de cuentas y la misión de “hacer el bien en el mundo”. El impacto más duradero no se mide en cifras, sino en vidas transformadas, sonrisas devueltas y futuros renovados.
He aprendido que la verdadera paz se construye con pequeños actos coherentes: palabras justas, escucha atenta y decisión de tender la mano. Ser CADRE me ha mostrado cómo cada rotario, desde su club y comunidad, puede ser un agente de reconciliación y esperanza por esto estas palabras no son solo eso palabras también es un llamado al compromiso colectivo.
Hoy, más que nunca, Latinoamérica y el mundo necesitan rotarios comprometidos con la paz, integridad y servicio transformador. Ser parte del CADRE es una invitación constante a aprender, compartir conocimientos y acompañar con humildad a quienes buscan un futuro mejor.
INCREMENTAR EL IMPACTO y MEJORAR EL INVOLUCRAMIENTO DE LOS PARTICIPANTES EN ROTARY, se convierten en la mejor experiencia profesional y voluntaria, utilizando nuestros conocimientos y habilidades técnicas en la continua participación de los socios en la comunidad.
Cuando servimos con propósito, cada proyecto es una semilla de cambio. Y cuando actuamos desde la paz, cada acción rotaria es una lección de esperanza.
Como coordinador CADRE de Sur América Norte (Venezuela, Colombia, Ecuador y Bolivia); pongo a su disposición el gran corazón de ayuda de mis compañeros CADRE LATAM y de mi equipo en Colombia, los cuales estarán ansiosos de poder brindas acompañamiento.
¡Dios los Bendiga!