Su enfoque, sintetizado en su obra Conversación en el aula, lo circunscribe en cinco ejes básicos, extraídos de las experiencias de personajes destacados universalmente.
Por; Club Rotario Sincelejo -
Eduardo Támara Galván
Arturo Sebá Rodríguez, ingresa al Club Rotario Sincelejo en 1966, fue Gobernador de Distrito en el período 1982–83. Forjador de juventudes desde 1963, en el Col. Simón Araujo y posteriormente en su propia institución, Liceo Panamericano.
Apoyado en la experiencia y conocimiento de la realidad educativa de secundaria, expone su parecer en este campo, como una contribución al mejoramiento de la calidad del sistema educativo.
Su enfoque, sintetizado en su obra Conversación en el aula, lo circunscribe en cinco ejes básicos, extraídos de las experiencias de personajes destacados universalmente. Este título reafirma su formación clásica, al revivir el pensamiento socrático y platónico de aprender a través del diálogo.
Toma como modelos a Walt Disney, Larry “Joe” Bird, William Foster y Mario Andretti, quienes coinciden en que el secreto del triunfo está en la confluencia de cuatro cualidades: curiosidad, coraje, confianza y constancia. Arturo las traslada al ámbito educativo e insistía a sus estudiantes en la necesidad de poseer curiosidad; coraje o voluntad, para asimilar las circunstancias normales en la vida, poder levantarse ante las dificultades y continuar hacia la meta. Confianza y constancia, sinónimos de optimismo, de creer en sí y valorarse positivamente, en consecuencia, deben ser dosis infaltables en el estudiante. Aconsejaba: “Muchachos, ustedes deben tener fe en alcanzar lo que proyecten, deben creer en ustedes mismos”. Lo exponía como “La firmeza de ánimo o mantenimiento de una línea de conducta que no claudica ante las adversidades”.
Factor esencial es mezclar lo humano con lo divino, aprovechar los dones otorgados por Dios y que los estudiantes necesitan identificar para explotarlos adecuadamente. En sus diálogos comunitarios, sugería dedicarle tiempo a meditar y descubrir cuáles eran esas virtudes o talentos prodigados por la naturaleza, descubrirlos y tenerlos presentes al momento de elegir una carrera universitaria o lo que cada uno anhelase. En las carteleras se lee: “Joven estudiante, descubre tus talentos naturales, trabaja intensamente hasta convertirlos en habilidades y utilízalos para alcanzar tus metas”. El Panamericano se ha destacado por ubicarse anualmente en los primeros lugares en las Pruebas Saber, también por aportar a la sociedad excelentes profesionales y ciudadanos, muchos, rotarios en la actualidad o que colaboran con los principios rotarios.
Arturo pregonaba: “La excelencia nunca es resultado de un accidente o producto de la casualidad. Siempre depende de cuatro factores: alta intención, esfuerzo sincero, dirección inteligente y hábil ejecución son cuatro vías hacia un mismo objetivo.
Sugería que, si bien venimos dotados de determinadas cualidades, ellas no son suficientes para ser exitosos, siempre se requiere un componente divino y humano, o sea, poseer la capacidad para direccionar esos atributos mediante una acertada planificación de la existencia, para que, a través de una acertada ejecución, se pueda triunfar. Andretti decía: “El deseo es la llave de tu motivación.
Pero son la determinación y el compromiso con una incansable búsqueda de la meta, los que permitirán encontrar el triunfo que persigues, el deseo constante por alcanzar la meta”. Son abundantes los ejemplos al respecto, Rotary nos da uno: fijarse como meta la eliminación de la polio en el mundo, para lo cual ha sido estandarte de constancia, tenacidad y unidad de voluntades.
Las charlas del compañero Arturo parecían parábolas. Ubica a sus estudiantes e interlocutores en el terreno adecuado; aplica las sugerencias del campeón de Fórmula 1, Andretti: “Para triunfar es necesario desear algo con fervor, señalarlo como una meta y esforzarse con voluntad inquebrantable para llegar a ella, a través de la acción planificada y constante”. Esa es la máxima distinción, la culminación exitosa de las aspiraciones como estudiante, como ciudadano.
Aquí, resalta tres aspectos fundamentales: dedicación o perseverancia, calidad y propósitos de las acciones y voluntad de ir un poco más allá de donde los demás se han detenido. La idea de “la actitud mental positiva” en la que insistía frecuentemente, es hoy realidad.
Desde hace diez años, los estudiantes de los últimos grados realizan como actividad de Trabajo Social la entrega de una vivienda a familias pobres de Sincelejo, como parte del programa Techo Digno, guiado por la compañera Blanca Guerra de Sebá, a través de La Fundación Rotaria Arturo Sebá Rodríguez y el Club Rotario Sincelejo.