Por; Odette Saad de Gomez – CR Barranquilla Centro
Cuando el ex-Gobernador Jaime Humberto Solano, me llamó para que escribiera un artículo sobre los Intercambios de Amistad, el casete de mi memoria se devolvió tan rápido, que yo misma me sorprendí que ya hubieran pasado casi 14 años de esa experiencia tan linda y enriquecedora que vivimos 5 parejas de compañeros rotarios de nuestro Distrito, con otras 5 de Argentina.
Todo comenzó a planearse en la Asamblea Mundial de Rotary en San Diego- California cuando mi esposo, Luis Alberto Gómez Araujo, fue elegido Gobernador del otrora Distrito 4270, que fusionado al 4280 pocos años después conformaron ej Distrito 4271, al que hoy pertenecemos.
En San Diego conocimos a Humberto José -Pepe- Morón, quien era el Gobernador electo del 4865 de Mendoza (Argentina) y a su querida esposa Martha Vidal con quienes conformamos una linda amistad que ha perdurado hasta el día de hoy y con quienes planeamos realizar un intercambio de amistad.
Llegamos a nuestros clubes y recién posesionados en la gobernación, le explicamos a nuestros compañeros lo que era un Intercambio de Amistad y los planes que teníamos de realizar uno. Cinco parejas de compañeros Rotarios, como dije al comienzo de este escrito, decidimos hacerlo, como también, lo hicieron, Pepe y Martha en Mendoza, Argentina.
Escogimos la fecha del Carnaval de Barranquilla del año 2010 a comienzos del mes de febrero para recibir a los argentinos en nuestras casas y los argentinos escogieron la fecha de su Festival de la Vendimia a finales del mismo mes, con el mismo objetivo. Los Barranquilleros nos reuníamos a planear cómo íbamos recibir a los argentinos, qué lugares los llevaríamos a conocer y en qué eventos del carnaval participaríamos, en fin, cómo iba a ser la programación en esos 5 o 6 días de visita.
Alquilamos una minivan para transportarnos todos juntos y los llevamos a conocer Cartagena, Santa Marta, la visita a nuestro Club asi como, asistir a la coronación de la reina del carnaval, espectáculo digno de ver, disfrutar la fiesta de carnaval de un Club Social y las cenas en nuestras casas. ¡¡Pasamos con ellos unos días inolvidables!!
Días después, llegó la fecha de nuestro viaje. Dada la cercanía de Mendoza con Chile, nuestros anfitriones nos invitaron a pasar 3 días, antes de llegar a Mendoza, a Viña del Mar y nosotros decidimos adicionar, otros 2 días antes por nuestra cuenta para visitar Santiago de Chile.
El viaje se planeó para el 26 de febrero de 2010 por la noche a fin de amanecer en Santiago. Junto con mi esposo, por razones de trabajo, viajamos el 25 y llegamos al amanecer del 26. Nos registramos en el hotel, descansamos un poco y salimos a planear lo que haríamos con nuestros compañeros que llegarían al amanecer del día siguiente.
Por cosas del destino, a las 3:34 de la madrugada del día 27, nos tocó vivir una experiencia aterradora y fue el famoso Terremoto de Chile de 2010 que por daños que ocasionó en el aeropuerto de Santiago, el avión donde venían viajando nuestros compañeros no pudo aterrizar en Santiago y tuvo que llegar al aeropuerto alterno (Mendoza) a recargar combustible. Como Mendoza era nuestro destino final, nuestros compañeros le solicitaron al piloto poder quedarse en Mendoza pues el avión seguía a Buenos Aires. Luego de una larga negociación, los dejaron bajar del avión, pero sin los equipajes, con la promesa que se los mandarían al día siguiente. ¡Jamás olvidaremos la solidaridad de los amigos argentinos al llegar nosotros 5 días antes de lo planeado y sin equipaje! Mientras uno de ellos que tenía una fábrica de uniformes le llevaba ropa a nuestros compañeros, Pepe con otro de los que serían nuestros anfitriones se dispusieron a viajar hasta la frontera a buscarnos a mi esposo y a mí, pues debido a lo sucedido, Santiago era el caos, estaba sin medios de transporte y con muchas carreteras dañadas. ¡Solo hasta la media noche pudimos llegar hasta la frontera donde ya nuestros amigos nos estaban esperando! Una vez logramos reunirnos todos en Mendoza, y pasado el susto del terremoto, todo fue hermoso, conocimos a los compañeros, sus clubes y sus obras, compartimos con ellos, su cultura y sus costumbres, su fiesta de la Vendimia y sus familias, visitamos sus bodegas de vinos, n fin, fue tanto lo que compartimos y vivimos juntos que esos lazos de hermandad siguen hasta el día de hoy.
Regresamos a Colombia con el corazón lleno de lindos recuerdos y sentimos que se cumplió el objetivo de Rotary: ¡AMPLIAR NUESTROS LAZOS DE AMISTAD!