LENCERÍA PARA LOS MAS NECESITADOS

Por; GN Ximena Caicedo D-4271

 

Rotary International tiene una importante fortaleza y es la capacidad de promover enlaces entre las voluntades y esfuerzos de los donantes que buscan generar impacto social con las grandes necesidades de los receptores y población objetivo de nuestros programas. Es así como, en nuestra condición de socios del Club Rotario Cúcuta Ciudad de los Arboles, buscamos promover este tipo de enlaces entre el sector empresarial de la ciudad y los beneficiarios de nuestros proyectos.


En el mes de marzo logramos reuniones con empresas hoteleras de la ciudad de Cúcuta y durante nuestra visita les explicamos la filosofía rotaria, la presencia de Rotary en todo el mundo y los importantes logros de nuestra Fundación. De manera posterior, presentamos nuestro club y el propósito principal del proyecto propuesto, que es llegar a los diferentes centros de atención al adulto mayor, centros de rehabilitación, habitantes de calle y población vulnerable de la ciudad.


En el marco de este proyecto logramos apoyo de gestores externos, permitiéndonos canalizar importantes donaciones de parte de estas compañías hoteleras como parte de su compromiso con la responsabilidad social empresarial, materializados en la entrega de 2000 artículos de lencería. Así mismo, promovimos una alianza estratégica con el Instituto Bolivariano Esdiseños IBES Cúcuta y sus alumnos del programa de diseño, quienes, con gran dedicación, amor y paciencia, marcaron con el logo de Rotary Internacional parte de las fundas para almohadas recibidas. 


De manera simultánea, al interior del club, iniciamos las labores logísticas requeridas para el éxito del proyecto distribuyendo a nuestros socios entre las labores de revisión, conteo, separación por tipo y tamaño, así como la verificación del estado real de cada uno y hacer paquetes para luego hacer las respectivas entregas. Mientras tanto, otros socios se encargaron de buscar las fundaciones que atienden estos centros de ayuda y coordinar lo requerido para la entrega.


Cúcuta, por su situación geográfica de frontera y cercanía a centros urbanos afectados por el conflicto, ha tenido niveles nunca vistos de recepción de la diáspora venezolana y numerosos casos de llegada de refugiados y migración de compatriotas. Por esta razón, contamos con una gran cantidad de estos centros de ayuda, cada uno de ellos, con gran dedicación, compromiso y profesionalismo, pero con necesidades incalculables y recursos económicos limitados. A pesar de esto, ellos nos esperan con las pocas o muchas ayudas que podamos darles.


Ya con las donaciones empaquetadas, las alianzas con los centros realizadas, los elementos marcados, los carros cargados y los corazones ensanchados de gozo, nos pusimos en la tarea de hacer las respectivas entregas. 


El 9 de julio llegamos al Hogar San Pablo en el barrio Belén, que atiende a 30 adultos mayores, y a la Fundación El Buen Jesús en el barrio San Luis, que atiende a más de 60 adultos mayores. El Centro de atención integral de adultos mayor, ubicado en Villa del Rosario, cuenta con 140 adultos; el Hogar de niños, niñas y adolescentes brinda atención a 20 menores en situación de vulnerabilidad y el Hogar del habitante de calle, que cuenta con alrededor de 100 personas en esta situación, Todos estos bajo la administración de la secretaria de Bienestar Social de la Alcaldía de Cúcuta. Finalmente, el 21 de julio llegamos al municipio de Chinácota, al Hogar Nuestra señora de Lourdes, con 60 adultos mayores, manejado por la comunidad Hermanitas de los pobres de Maiquetía.


Este, como todos los programas o proyectos que emprende Rotary internacional a través de cada uno de los clubes, genera una serie de sentimientos que son difíciles de describir, en especial con el impacto social sobre las poblaciones beneficiadas vulnerables, que nos dan su mejor sonrisa, su abrazo, sus agradecimientos por acompañarlos, por pensar en ellos, por hacerlos sentir importantes y parte de la comunidad, los principales ganadores somos nosotros los rotarios. Pero además de los beneficios que logramos, también ganamos nosotros los miembros de Rotary International, ganamos cuando apoyamos a unos donantes que no saben cómo hacer sus donaciones y llegar a las comunidades, ganamos cuando invertimos nuestro tiempo en compartir con el otro, cuando volcamos nuestros sentimientos a apoyar al otro, cuando un “cuando vuelven” es la mejor recompensa del deber cumplido, cuando el mejorar las condiciones generales de ellos nos equilibra nuestras propias condiciones.


No queremos mostrar lo mucho o poco que realizamos con estas grandes alianzas, lo que queremos con este artículo es invitarlos a que como rotarios nos permitamos sentir esta belleza de emociones, por el solo hecho de ayudar al otro. Estas emociones que ensanchan nuestro corazón, tan apabullado últimamente. Tenemos mucha gente a nuestro alrededor queriendo ayudar sin saber cómo y es ahí donde, nosotros los rotarios podemos aportar nuestras fortalezas como club y punto de enlace, así que unamos esfuerzos y entre todos promovamos las dinámicas que hagan aún más grande nuestro país y su gente. Esa es la Magia de Rotary.

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