MÁS QUE UN SER HUMANO, ES UN ÁNGEL

Por; María Victoria Jimenez D4271

 

Y aquí les voy a hablar de Jorge Cadavid Marín. Sí, el rotario de las becas del Centenario, el ángel de los estudiantes que necesitan apoyo, de los padres que no han tenido hijos y quieren adoptar y de las fundaciones y obras de beneficencia que necesitan apoyo, pues él y su familia, definitivamente viven para servir.


Y no es un mal de familia, es una cualidad de una familia que viene de unos padres que les enseñaron a sus diez hijos esas virtudes que se modelaban con el ejemplo: trabajadores incansables, responsables, fieles, leales, honestos y con una gran sensibilidad que les permite servir.


Por eso, el premio otorgado por Rotary Internacional: DAR DE SI, ANTES DE PENSAR EN SÍ, 2023-2024, no podía quedar en mejores manos, que, en las de Jorge Cadavid, quien aprendió de sus padres, pero que también, formó su propia familia bajo esos mismos valores y por ello, su esposa, María Elena y sus hijos Julián y Sebastián, hacen lo mismo. Viven para servir y a fe que lo hacen muy bien, porque en su casa caben todos los que necesitan albergue o cobijo mientras encuentran el camino y son atendidos como reyes, sin mediar ninguna diferencia.  ¡Son admirables!


De bachiller de la Universidad Pontificia Bolivariana, Jorge Cadavid pasó a la Universidad Eafit en donde se graduó como Administrador. Transitó por varias empresas, pero donde mejor se acomodó fue en la extinguida Banacol, donde conoció a quienes le meterían en esta historia del rotarismo.


Con unos amigos, crearon el Club Rotario Medellín Nutibara, con el apoyo del Club Rotario Medellín. De allí pasó, de ser socio fundador, a presidente en dos ocasiones y de carambola, le correspondió ser el líder y director de las Becas del Centenario, entidad que maneja desde el 2016 hasta la fecha


EL DEPORTE, SU OTRO MOTOR


Y aunque el tema de las becas le ocupa todo el tiempo, saca sus ratos para dedicarle al tema que mas le gusta: el deporte y ha pasado por muchos, entre ellos el ciclismo, el toreo y el futbol, con el cual se quedó.


Hincha furibundo del Atlético Nacional. Y digo furibundo, porque hasta sus dos nietos le heredaron el gusto y todo en su casa y en su finca es verde y tiene a Nacional como su santo de devoción. Tanto es así, que hasta periodista es y cada que juega el verde envía su artículo al periódico virtual, Cápsulas del reconocido periodista Alfredo Carreño, en donde hace el mejor análisis del partido al cual asistió.


Ama la selección Colombia y ha conocido mucha parte del mundo a cuenta de ir a los mundiales, los Tours de Francia, los partidos de Copa Libertadores, la Copa América y más. No en vano inicio sus primeros pinitos como comentarista deportivo al lado de dos grandes: Weimar Muñoz y Jaime Tobón de la Roche.

SUS OTROS VICIOS


Proveniente de una familia netamente católica, encontró en su hermano, Monseñor Fidel León Cadavid, obispo de la diócesis Sonsón-Rionegro, un aliado para tener a quien ayudar y como él, a los rotarios, siempre dispuestos a colaborar y a apoyarle en su tarea.


Lo que empezó, dándole estudio a 29 jóvenes en pregrado y educación para el trabajo, hoy se convirtió en una entidad que brinda estudio a 177 estudiantes, en pregrado y en estudio para el trabajo.


Es y será una tarea ardua, porque los recursos que dan los rotarios no alcanzan para tanta gente, pues todos los clubes tenemos otras obras que atender, por eso, Jorge Cadavid, en lugar de entregarse, se propuso hacer el plan padrino y entre sus familiares, amigos, empresas y demás ha logrado mantener este número de estudiantes, para darles una mejor calidad de vida y sacar de la pobreza a muchas familias.


Pero no quedó ahí, después de casarse y de eso, van a ser 50 años, quisieron conformar una familia que se pareciera a un equipo de futbol, pero al no darse este sueño, adoptaron dos niños, hoy adultos, que trabajan a la par con él y su esposa y decidieron ayudar a aquellos padres que queriendo tener hijos no pudieron y la fecha, han entregado en adopción mas de 100 niños, a los cuales le mejoraron la vida y tiene, por ello, miles de anécdotas. Ambos trabajan con entidades que manejan adopciones y todo lo hacen dentro de la legalidad y felicidad que causa darle un buen hogar a un bebé.


Pero no paró ahí, también todo lo que produce su finca, lo regalan a entidades que atienden, niños, jóvenes y adultos mayores que necesitan una buena alimentación y lo hacen a través de entidades reconocidas. Por ello, Jorge Cadavid y su familia, no solo con unos excelentes seres humanos sino unos ángeles para quienes lo necesitan.


Aunque es una persona sencilla y le da rubor recibir premios y condecoraciones, su esposa, recalca que ese premio es bien merecido y que mejor, que se hayan dado, en vida..

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