Por. Lyliana Sanchez – Socio CR Barranquilla – @lylysanzt - @lylysanzt.arteyestilo
En la entrada del Instituto Francisco Javier Cisneros, en Puerto Colombia, se detiene el tiempo para contarnos una historia.
Esta obra, la tercera de mi serie Resiliencia, no busca solo decorar una pared; busca entablar una conversación honesta con quien la observa sobre lo que significa reconstruirse.
Lo primero que salta a la vista es un diálogo visual profundo: a la izquierda, la sutileza de un boceto en líneas negras; a la derecha, una fuerza que lo inunda todo. Pero, ¿por qué este contraste? El lado del boceto, inspirado en la sensibilidad del que sufre, pero transporte, del que deja huellas con su imaginación y sus hermosas alas, representa la estructura, la raíz y, sobre todo, la intención. Es el mapa de nuestros sueños antes de cobrar vida.
Son esos “pies” que a veces sentimos pesados, pero que sostienen la estructura de lo que estamos por emprender. Es la elegancia de lo esencial, de lo que aún está por escribirse en nuestra historia personal.
Sin embargo, la magia ocurre cuando cruzamos la frontera del tronco hacia la derecha. Allí, la crisálida deja de ser un refugio silencioso para convertirse en el motor de un cambio imparable. Ese estallido que vemos no es solo estética; es la representación del empoderamiento, del yo sí puedo. Es el momento exacto en que decidimos que nuestras alas son tan poderosas, que no importa el peso de nuestros miedos.
He querido que la obra “transforme el horizonte” de los jóvenes que pasan por aquí cada día.
Que entiendan que el proceso de resiliencia tiene dos caras: la calma reflexiva del trazo que planea el vuelo, y la valentía vibrante de quien finalmente se atreve a abrir las alas para volar y cambiar su propio destino.
Al final, este mural es un recordatorio de que todos llevamos dentro ese boceto de libertad esperando el momento justo para llenarse de vida y color para alcanzar su propio horizonte.
“La resiliencia no es un acto único, es un camino y un camino que no se recorre solo, y el mío va así: Comienza en el Refugio de nuestro interior, 2024 hogar santa helena, descubre que Tu Vuelo es Único al apoyarnos en otros, 2025 colegio Sister Johanna y ahora termina Transformando el Horizonte de todos los que nos rodean, 2026 instituto Francisco Javier Cisneros.
Este vuelo apela empieza y tú eres parte de él, gracias”.