Por: Club Rotario Montería II – Año Rotario 2025–2026
Entre el 16 y el 30 de diciembre, en el marco del Año Rotario 2025–2026, cuyo lema mundial nos convoca con claridad y propósito “Unidos para hacer el bien”, el Club Rotario Montería II decidió vivir este llamado no como una consigna, sino como una experiencia concreta de servicio. Gracias al respaldo de la Gobernación de Córdoba, que otorgó a nuestro club, la administración del parqueadero del ¨Pueblito Cordobés, bajo la dirección del gobernador actual, Erasmo Zuleta Bechara, fue posible convertir este espacio público en un escenario de solidaridad, orden y esperanza durante la temporada decembrina.
Durante estos días, mientras la ciudad celebraba la Navidad, los socios rotarios asumimos con compromiso la jornada de cobro, administración y vigilancia del parqueadero; enfrentando largas horas de trabajo bajo el sol y en la noche, sostenidos por la certeza del propósito. Más de mil personas diarias fueron atendidas con respeto, eficiencia y cercanía, convirtiendo cada interacción en una oportunidad para visibilizar el impacto del servicio rotario en la comunidad.
Esta actividad no solo permitió la recolección de fondos para nuestras obras sociales, sino que generó un impacto social inmediato y responsable. El Club Rotario Montería II generó empleo diario para aproximadamente 15 jóvenes, quienes apoyaron las labores de seguridad privada y cuidado de los vehículos, desempeñando su labor con disciplina, compromiso y sentido de responsabilidad.
Así, el servicio se manifestó de manera integral: cuidando bienes, brindando oportunidades laborales y fortaleciendo el tejido social.
El destino de los recursos recolectados responde a una causa profundamente humana: el fortalecimiento del programa “Salvemos el Corazón de un Niño”, mediante el cual niños con cardiopatías congénitas tienen la posibilidad de ser trasladados a la ciudad de Bogotá para acceder a cirugías de corazón abierto o procedimientos correctivos especializados, intervenciones que representan para muchos de ellos una segunda oportunidad de vida.
Vivir esta experiencia fue gratificante, renovadora y restauradora. Cada turno compartido, cada relevo solidario y cada diálogo con la comunidad reafirmaron que Rotary es una vocación vivida en comunidad. El parqueadero se transformó en un punto de encuentro donde se hizo visible el verdadero sentido del lema rotario: Dar de sí antes de pensar en sí.
En este camino de entrega, resonaron con especial fuerza las palabras de Santa Teresa de Calcuta, que iluminan el sentido profundo del servicio:
“El fruto del amor es el servicio, y el fruto del servicio es la paz.”(Teresa de Calcuta, A Simple Path, 1995). Y también su enseñanza perenne: “No siempre podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.”
El Club Rotario Montería II, en el Año Rotario 2025–2026, reafirma con hechos que vale más el servicio, aun cuando implique sacrificio y esfuerzo. Porque cuando los corazones se unen con un propósito claro, y cuando instituciones y ciudadanos trabajan de la mano, el bien se multiplica. Unidos, como rotarios y como comunidad, seguiremos haciendo del servicio una fuerza transformadora que salva vidas y deja huella
Esta experiencia dejó una huella profunda en cada uno de los socios del Club Rotario Montería II. No fue únicamente una actividad operativa; fue una escuela viva de valores rotarios: compañerismo, ética, responsabilidad social y amor por el prójimo. El trabajo hombro a hombro fortaleció los lazos entre los socios, renovó el sentido de pertenencia y reafirmó que el verdadero liderazgo se ejerce sirviendo.
La comunidad no solo vio una organización eficiente, sino un club unido, coherente y comprometido con la vida. Así, el servicio trascendió la jornada y se convirtió en testimonio: cuando Rotary se une, el bien no solo se hace, se siente, se multiplica y transforma realidades.