¿Y SI TE QUEDAS…QUÉ?

Por; PGD María Claudia Pérez Distrito 4271

 

Amigos Rotarios, llegamos al final del año calendario. Los recuerdos de lo vivido, el momento presente y lo que resta por vivir; están presentes en nuestros pensamientos. Los dos últimos años nos enseñaron a vivir el momento, a valorar lo bueno y a aprender de lo malo. Nuestros días los vivimos como un constante proceso de recuperación física y mental, donde no hay espacio para reprocharnos algo, simplemente nos dedicamos a fortalecer las bases de nuestra existencia para que los próximos avatares de la vida nos tomen (un poco) mejor preparados.


¿De verdad queremos que todo lo vivido se vaya? ¿Queremos que lo difícil no haya sucedido? Hablo a título personal: yo no quiero que se vayan. Quiero que me acompañen, recordándome cada día lo fuerte, valiosa y arriesgada que he podido ser. No quiero que esas cicatrices de guerra se borren de mi mente ni de mi corazón. Hoy, he tomado decisiones, le he dado la cara al viento y me descargué de culpas inexistentes. 


La vida, con su particular forma de manifestarse, me ha enseñado que los temores están en la mente los cuales, una vez los enfrentamos, pasan de ser angustias y se convierten en retos por superar y por cumplir.

Las organizaciones, en general, nos establecen patrones de conducta que son socialmente correctos. Seguirlos nos garantiza ser parte de esa gran masa de personas que caminan en un mismo sentido. Sin embargo, nos olvidamos que somos seres individualmente únicos, que no hay verdades absolutas y que mi realidad es tan valida como la tuya. Es aquí donde, compañero y amigo Rotario (o si eres un lector no Rotario que sigues nuestra organización), te digo: Se tú mismo, se original, brilla con luz propia, vive de cara al viento. La canción de Santiago Cruz: ¡Y si te quedas…que?, lo dice todo! fíjate: se trata de una canción romántica y de actualidad; sin embargo…hacer un paralelo con nuestras vidas, es lo más real del mundo.


Quedarse en nuestra organización (en mi caso, más de 25 años), quiere decir que he pasado por múltiples escenarios y cada día sigo creciendo más. Si decido quedarme es porque cada día será un nuevo reto y lo asumiré con el compromiso de ponerle mi sello personal y dar lo mejor de mí. En la vida personal, no podría ser diferente (recuerda: ser Rotario es parte de ti, ¡es un estilo de vida!!. Durante el año 2020, la vida tomo decisiones por mí; para este año 2021, las decisiones las tomé yo. 

Y… para dar una respuesta sencilla a la pregunta inicial: ¿Y si me quedo…que?: asumo mis actos con valentía, arriesgo mis pensamientos y afronto mis decisiones. Esa gran masa, que es nuestra organización, está liderada y conformada por seres humanos racionales, sensibles, con altos ideales y con sueños por cumplir (propios y ajenos).


Compañeros… quedarse es una decisión propia (en cualquier escenario), lo importante es tener claro en qué condiciones te vas a quedar. Si al final del ejercicio decides quedarte, ten el valor de afrontar tus decisiones; que lo que muestres en la organización sea el fiel reflejo de lo que hay en tu corazón. No permitas que te digan como debes ser; simplemente: se tu.


Salir de cualquier organización (personal, emocional, laboral, de servicio, entre otras), es fácil. Solo, es decir: me voy; y soluciono el tema. Sin embargo, es de valientes decidir quedarse. Y sabes que es lo mejor: que las condiciones las pones tu. Cuando tengas vacíos en tu vida, en cualquiera de los escenarios que se te presenten, escucha esa voz (la de tu conciencia) que te dirá:


¿Y si te quedas…que?

PARTICIPE Y COMENTE ESTA PUBLICACIÓN