Por: Efraín Marmolejo Coordinador nodo Club Rotario Tuluá El Lago, Vianney Alzate - Coordinador nodo Club Rotario Tuluá
El terremoto del 10 de agosto de 2026 sacudió a miles de familias colombianas y derrumbó, en segundos, los sueños de muchos compatriotas. Pero junto al dolor nació también la esperanza, gracias a la solidaridad del pueblo colombiano y a la resiliencia de nuestras comunidades.
En Rotary somos gente de acción, y decidimos concentrar la ayuda en las zonas más golpeadas: el centro y norte del Valle del Cauca. Los Clubes Rotarios,(de Buga, Cartago, Sevilla, Tuluá y Tuluá El Lago) dijeron presente y ejecutaron proyectos que han dejado huella social en esta región.
La hora cero: lo primero es la vida. La respuesta no esperó ni un día: el 12 de agosto salió el primer despacho, una avioneta con destino a Buenaventura, gestionada por el Club Rotaract Tuluá y financiada gracias a la gestión de un líder juvenil de Zarzal. Así arrancaron más de seis semanas de respuesta ininterrumpida. En la fase inicial, garantizar la vida y las necesidades básicas era prioridad. El Club Rotario de Buga entregó 67 mercados a Sevilla, Darién y Jiguales (Yotoco), beneficiando a más de 200 personas por $4’020.000; el Club Rotario de Cartago entregó 30 mercados, 30 kits de aseo y por mas de un mes con alianza con el Banco Diocesano, brindaron cerca de 3.000 almuerzos en el comedor rotario del Barrio Alcázares, por $33’450.000; Sevilla Capital Cafetera, con Bomberos y Univalle, entregó 200 mercados en su zona urbana y rural y a estudiantes damnificados, por $12’000.000. El Club Rotario Tuluá, llegó a la vereda San Rafael con un despacho integral de $16.425.000 —mercados, aseo, ropa, kit de bebé y una silla de ruedas para un habitante con movilidad reducida— beneficiando a más de 80 personas; y Tuluá El Lago llevó a El Águila más de 300 mercados, por valor de $18´000.000 y a Andinapolis con 50 mercados por un valor de $2´500.000.
Una historia que marcó a los voluntarios de Tuluá fueron los niños con discapacidad: Una niña con discapacidad del Cañón de Garrapatas, en Dovio: y el equipo le llevó una silla pato y una colchoneta antiescaras ya otro niño en Puerto Frazadas en Tuluá se le pudo entregar su silla de ruedas. Gestos pequeños en tamaño, enormes en dignidad. Los jóvenes fueron pieza clave. Interact Tuluá y Interact El Lago entregó 50 mercados en veredas de Trujillo, y Rotaract Cali Norte gestionó dos toneladas de insumos ($40’000.000), clasificadas por el Club Rotario de Tuluá y entregadas en el norte del Valle. Gracias a la gestión del representante distrital de Rotaract y el influencer Julián Valencia, llegaron 10 toneladas de aseo, alimentos, medicamentos y ropa —más de $200 millones—, con transporte donado desde Bogotá. Fueron recibidas y clasificadas en el centro de acopio de la ONG La Red, con el esfuerzo de Rotaract Tuluá y Rotaract Cali Norte, apoyados por (Rotario Tuluá, Rotario El Lago, Interact Tuluá e Interact El Lago), junto a decenas de jóvenes voluntarios. En mercados, solo este material sumó $55’600.000 entregados según necesidad en el centro, norte del Valle y la región pacífica; además, a través de los nodos rotarios logramos establecer una alianza con el Colegio Gimnasio del Norte y la Alcaldía que permitió la llegada tres toneladas más a Roldanillo, por un monto de $40´000.000... Reconocemos a SOS Attitude Humanitarian Aid, que donó 180 lámparas solares Schneider Electric ($31’200.000): 60 para Sevilla a través del C.R. Sevilla Capital Cafetera; 60 para Trujillo y 60 para Argelia, a través del Club Rotario Tuluá.
AGUA: el sismo afectó el suministro en el norte del Valle al dañar el SARA BRUT, que abastece a siete municipios. El Club Rotario El Lago lideró, en alianza con Centroaguas, la entrega de más de 6.000 litros de agua mediante carrotanques en varias de estas comunidades y en Yotoco. Sevilla Capital Cafetera, con su brigada de salud, atendió al barrio San Vicente con medicamentos para 70 pacientes; y con lo recogido desde Bogotá, Rotaract Tuluá, Cali Norte, el Club Rotario Tuluá , Club Rotario Tuluá el Lago y la ONG La Red entregaron medicamentos por $7’209.500. Las mascotas también fueron atendidas: Rotaract Tuluá, Cali Norte, el CR Tuluá y la Red Juvenil entregaron alimentos e insumos por $16’254.000. El compromiso de Tuluá no terminó con la emergencia. El 26 de septiembre, seis semanas después del sismo, el Club Rotario Tuluá entregó en el Centro de Educación Especial de Tuluá (CEET) kits de aseo, calzado, ropa interior y refrigerios por $12’447.000, para 67 niños, niñas y jóvenes con discapacidad. La ayuda rotaria no tiene fecha de vencimiento. Tampoco conoció fronteras departamentales: ese mismo día, el despacho más grande de toda la operación —$21’920.000 en olla comunitaria, mascotas, medicamentos y ropa— llegó al corregimiento de Palo, en Caloto, Cauca, beneficiando a 200 personas. Para el Club Rotario Tuluá, el límite de la ayuda lo pone la necesidad, no el mapa.
La reconstrucción será un proceso largo, pero desde ya apoyamos viviendas e instituciones prioritarias. De las visitas de campo surgió una urgencia clara: techo seguro para protegerse del clima, salvar los enseres rescatados y volver a dormir bajo un techo digno. El CR Cartago, con el Fondo del Distrito 4281 Terremoto Colombia y donaciones por $10’200.000, reparó la sede del Instituto de Terapia Integral INTEI, permitiendo que 60 niños con discapacidad y 25 colaboradores siguieran recibiendo acompañamiento. La Fundación Rotaria Internacional aprobó una subvención de desastres por $25.000 dólares: Sevilla Capital Cafetera recibió $16’519.443 para kits de techo que cubrieron 360 m² en 12 familias rurales, y El Club Tuluá El Lago recibió $9’662.800 para entregar 40con las que, sumando recursos propios, entregó 1.029 tejas de zinc para más de 3.000 m² de cobertura.
Cada mercado, cada litro de agua, cada lámpara y cada teja instalada son la prueba de que la solidaridad organizada transforma la tragedia en esperanza.
Esto es Rotary: gente de acción al servicio de quienes más lo necesitan.