AGENTE DE FINANZAS DE ROTARY INTERNATIONAL

Por: Alberto Londoño Mejía

 

Durante estos seis años como agente de finanzas de Rotary, viví una experiencia profundamente enriquecedora y llena de aprendizajes. 

Fueron años de cercanía permanente con los presidentes de los clubes, los socios rotarios y gobernadores de Colombia, acompañándolos en los aportes realizados, los fondos a los que se destinaban y la manera en que estos se transformaban en reconocimientos, proyectos y oportunidades para servir.

Ser agente de finanzas significó mantener una comunicación constante con los rotarios  y también con el banco, identificando consignaciones realizadas en todo el país, buscando su origen, guiando  cómo debían distribuirse y asignándolas correctamente a cada club. Detrás de cada aporte existió siempre un trabajo silencioso de organización, seguimiento y compromiso, procurando que cada recurso llegara al lugar correcto.

También hizo parte de esta labor la gestión de los pagos de las subvenciones globales; cada una de ellas representaba una enorme alegría al saber que detrás existían proyectos que transformarían vidas. Asimismo, acompañé el pago de las diferentes obligaciones generadas con Rotary International, trabajando siempre con responsabilidad y dedicación.

A lo largo de este tiempo se construyó una relación cercana con quienes lideran las áreas contables y administrativas, permitiendo trabajar de manera articulada para solicitar documentos, aclarar procesos y brindar soporte a cada transacción. Igualmente, mantuve una comunicación permanente con los gobernadores, apoyándolos con información sobre el cumplimiento de metas, obligaciones y cuotas de los clubes, especialmente para evitar suspensiones por no pago. Cada reporte, seguimiento y orientación tuvo siempre como propósito acompañar y servir a los clubes en sus procesos.

Hoy, al terminar este periodo de seis años en la agencia de finanzas de Rotary, quiero expresar un agradecimiento muy especial a todos los rotarios de Colombia, a los presidentes de clubes y a los gobernadores que siempre estuvieron dispuestos a colaborar, a ayudar a esclarecer pagos y hasta a identificar consignaciones difíciles de ubicar en distintos lugares del país. Gracias por su apoyo, su paciencia y su permanente disposición.

Gracias también por la confianza depositada durante este tiempo para manejar estos recursos y acompañarlos en los procesos de reconocimientos.  Muchas veces recibía mensajes diciendo:
“quiero hacer unos reconocimientos”, y juntos buscábamos la mejor manera de hacerlo posible, siempre con responsabilidad, cariño y compromiso.

Estos años me permitieron conocer mucho más a los rotarios de Colombia, comprender profundamente la labor de La Fundación Rotaria y aprender del valioso trabajo que existe detrás de cada reconocimiento y cada aporte. Ha sido una experiencia que guardaré con enorme gratitud en el corazón. Muchas gracias a todos por estos seis años de confianza, aprendizaje y servicio.

Y hoy, de manera muy especial, quiero dirigirme a Eduardo José, mi gran amigo e hijo de un gran gobernador rotario a quien quisimos profundamente. Deseo de todo corazón que este nuevo camino como agente de finanzas de Rotary esté lleno de éxitos, aprendizajes y satisfacciones. Sé que asumirás esta responsabilidad con compromiso, entrega y ese gran espíritu de servicio que siempre te ha caracterizado. Quiero que sepas que cuentas con todo mi apoyo en lo que necesites durante el desarrollo de esta importante labor.

Te deseo lo mejor en esta nueva etapa. ¡Mucha suerte, Eduardo José!

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