Por; Faritza Guarín Echeverri, Presidente CR Itagüí 2023-2024
Hace casi seis décadas, el Club Rotario de Itagüí comenzó su viaje hacia el servicio comunitario. Sin embargo, su impacto va más allá de la longevidad. La creación de la Corporación de Servicios en 1974 fue un paso visionario. Esta entidad, formada por miembros del Club, surgió con la firme intención de administrar los recursos económicos de manera responsable y en cumplimiento de las normas legales. Pero, lo que comenzó como una necesidad de gestión financiera, evolucionó rápidamente hacia un compromiso inquebrantable de servicio a la comunidad.
A través de la Corporación de Servicios, el Club Rotario de Itagüí administra una empresa que brinda empleo directo a 30 personas y oportunidades indirectas para muchas más. Ofrece servicios médicos integrales, incluyendo odontología, medicina general, medicina alternativa, psicología, fisioterapia, rehabilitación, optometría y procedimientos no invasivos, así como programas especiales como el de Adulto Mayor para apoyar a quienes lo necesitan.
El club ha destacado en movilizar recursos hacia proyectos comunitarios de gran envergadura, supervisando Grupos de Rotary para el Fomento en la Comunidad y liderando proyectos emblemáticos como la construcción de una cancha de fútbol en “El Ajizal” y un proyecto de cultivos hidropónicos en “El Tablazo”.
Sin embargo, no se detienen ahí. Las Jornadas Comunitarias Rotarias se han convertido en una herramienta invaluable para abordar las necesidades de los barrios más vulnerables. Estas jornadas son ejemplos perfectos de colaboración en acción. El Club Rotario de Itagüí y la comunidad trabajan juntos para organizar eventos que brindan recursos económicos, profesionales de diversas disciplinas y todos los insumos necesarios para un servicio integral. En resumen, durante una Jornada Comunitaria, el aprendizaje fluye en ambas direcciones: del Club hacia la comunidad y viceversa.
La última Jornada Comunitaria, celebrada en septiembre en los barrios “Olivares” y “La Unión,” es un testimonio de este compromiso compartido. Estos sectores, que alguna vez fueron víctimas de la violencia, ahora buscan recuperar la paz, a pesar de las inequidades y la falta de oportunidades para sus habitantes. El éxito de una jornada radica en la identificación de líderes comunitarios y alianzas con otros clubes rotarios. En este caso, se contó con la colaboración de rectores de instituciones educativas, coordinadores, líderes naturales de la región y otros Clubes Rotarios, como Itagüí, Medellín Bolivariana y rotaractianos. Durante tres meses, se coordinó meticulosamente la logística para optimizar tanto el recurso humano como el económico. El impacto real de estas jornadas se refleja en las vidas que cambian. Se brindó atención a 110 niños para salud visual (optometría), con un 30% de ellos recibiendo lentes para mejorar su visión. Además, 40 pacientes de odontología obtendrán prótesis dentales, y se atendieron 60 niños para el tratamiento dental de caries y actividades preventivas. La atención médica general, psicológica, fisioterapéutica y las charlas nutricionales fueron proporcionadas por profesionales capacitados. También se ofreció asesoría jurídica por parte de dos expertos en derecho, y se organizó un ropero para ayudar a quienes lo necesitan. Pero tal vez, la actividad más significativa fue la siembra de 50 árboles, llevada a cabo por los niños que recibieron atención optométrica. Esta iniciativa no solo beneficia al entorno, sino que también educa a las generaciones futuras sobre la importancia de cuidar el medio ambiente.
Una Jornada Comunitaria como la que protagoniza el Club Rotario de Itagüí es más que un evento; es una celebración del servicio que perdura incluso después de su conclusión. No se limita a proporcionar atención médica y recursos materiales; crea vínculos, fomenta la comprensión y desencadena un ciclo virtuoso de apoyo mutuo. En total, 300 pacientes recibieron atención de manos de 60 personas dedicadas que se desplazaron hasta sus barrios para comprender sus necesidades y brindar ayuda, siguiendo la filosofía rotaria de “Dar de sí sin pensar en sí.”
En resumen, el Club Rotario de Itagüí no solo celebra 58 años de servicio comunitario, sino que también demuestra que el servicio auténtico es una fuente inagotable de cambio positivo. Su compromiso con la comunidad y su enfoque en el empoderamiento local siguen siendo ejemplos inspiradores de cómo podemos construir un futuro mejor cuando trabajamos juntos.