Danna Sophia es nuestra protagonista, la cual durante estos cinco años no había tenido otra opción de movilidad física que la de arrastrar su cuerpo rígido utilizando las rodillas y brazos, lo que causó graves daños en sus pequeñas extremidades.
Por; Camilo Silva y Nelly Reina -
Socios Club Rotario Fusagasugá
Esta historia inicia cuando una madre da a luz una hermosa bebe con una enfermedad denominada Artrogriposis, la cual consiste en la formación de los tendones del cuerpo completamente rígidos, los brazos doblados y los pies Equinovaros (Torcidos).
Danna Sophia es nuestra protagonista, la cual durante estos cinco años no había tenido otra opción de movilidad física que la de arrastrar su cuerpo rígido utilizando las rodillas y brazos, lo que causó graves daños en sus pequeñas extremidades.
En el Club Rotario de Fusagasugá se conoció el caso en febrero de 2018, a través de uno de los Miembros quien, al exponer el asunto, capto inmediatamente la atención.
Danna, está bajo el cuidado de su abuela quien tiene la patria potestad; la misma que llevaba media década luchando para que las EPS del SISBEN operaran a su nieta, sin obtener resultados positivos. Por lo anterior es que el Club decide dar el primer paso, entregando a la menor una silla de ruedas adecuada para su tamaño, con el objetivo de evitar que sus huesitos se siguieran atrofiando y que la calidad de vida mejorara para ella. Desde ese momento para Danna Sophia, fue fácil soñar con la idea de asistir a una escuela y poder disfrutar de algo más que, de las cuatro paredes que veía de manera consecutiva hacia cinco años.
La magia de las Clasificaciones en Rotary permitió que, dentro de los miembros del Club Rotario de Fusagasugá, se contara con la orientación médica por parte de la Compañera Nelly Reina, la cual expuso la dimensión del síndrome clínico que presentaba Danna y sobre la necesidad que había de brindar el apoyo urgente. Se inició el proceso solicitando consulta con el especialista en ortopedia infantil en el Instituto Roosevelt, el cual coincidió con el diagnostico de Nelly, pero se abrió a la posibilidad de que la niña en un año pudiese caminar.
Se iniciaba entonces la travesía en pro de la consecución de los recursos económicos que permitieran costear los tratamientos previos y pagar la intervención quirúrgica.
De manera simultánea se movía la parte jurídica, instaurando tutelas a la EPS a cargo, lo cual no dio resultado. Rápidamente se inicia la búsqueda de recursos a través de donaciones de Rotarios y amigos cercanos. Mientras todo lo anterior sucedía, también se contaba con la inesperada, pero afortunada visita al Instituto Roosevelt, de un especialista internacional contratado por ROTARY INTERNACIONAL, quien revisó los diagnósticos, pronósticos y procedimientos planteados por el Instituto, avalando y ajustando los tiempos del procedimiento.
Luego de tocar el corazón a nuestros amigos se hace el milagro y apareció quien donara el costo de la operación de Danna Sophia. Se realizó el procedimiento que permitirá que se le corrija la posición de los pies y en la actualidad con las férulas que le colocaron a Danna, ya está dando sus primeros pasos con apoyo. Los tratamientos de cambio de yeso semanal para ir colocando los pies en posición normal (Plan POSOTTI) han sido dispendiosos, dolorosos y costosos.
Estamos felices por este gran logro y a pesar de las adversidades que conlleva la logística para desplazar a Danna Sophia de Fusagasugá a Bogotá, durante más de quince meses, lo cual ha sido muy difícil, seguimos haciendo la tarea, es trabajo continuo, aún faltan fisioterapias, operación de luxación de cadera y otras correcciones necesarias, pero estamos presentes.
Los Miembros del Club Rotario de Fusagasugá, estamos seguros de que, gracias a la ayuda de nuestros colaboradores y donantes de esta bella causa, lograremos corregir las partes del cuerpo de Danna Sophia, al igual que el rumbo y mejoramiento de su calidad de vida.
¡GRACIAS POR TANTO!