¿Nos hemos adecuado a estos parámetros?, ¿Funciona Rotaract a nivel distrital como una rueda suelta?, ¿Mi club rotario ha logrado establecer una relación simbiótica con mi club Rotaract? Son preguntas que reconocen luces y sombras.

DE SER UN PROGRAMA A SER MIEMBRO DE ROTARY

Por : César Alberto Torres Quijano, Club Rotario Cali San Fernando, Miembro del comité distrital para Rotaract

 

Al aprobarse las enmiendas 19-72 y 19-75 que cambian la definición de Rotary International como asociación internacional de clubes rotarios para incluir a Rotaract, son muchas las preguntas sobre las posibles variaciones que determine la junta directiva de Rotary en desarrollo de este mandato. Solo cuando terminen las reuniones del órgano rector en octubre y se analicen las propuestas del comité “elevate rotaract task force” conoceremos cuales serán esas modificaciones. 

Antes, que un examen de estas expectativas, se pretende hacer un balance de como distritalmente se ha dado eficacia a los mandatos de Rotary sobre las relaciones entre rotarios y los rotaractianos. Las disposiciones que regulan esta materia se encuentran en los documentos de gobernanza de la organización. Así, el código de normas desde el artículo 17 establece la obligación para el gobernador de organizar comités para desarrollar los programas del plan de liderazgo distrital, entre los cuales se encuentra Rotaract. Revisando sistemáticamente, encontramos el numeral catorce de la sección 41.040, del artículo 41, que de manera específica dictamina, como un mandato que el gobernador debe nombrar un Comité Distrital para la administración de Rotaract a nivel distrital, compuesto tanto por rotaractianos como por rotarios. 

Igualmente, se dictan pautas sobre el papel que debe cumplir el club rotario frente al club Rotaract en la medida en que no solo establece la potestad para organizar un club – o cerrarlo, sino que, debe cumplir su labor de patrocinio. Un rol proactivo, determinado en la sección 41.040 referida, y en el estatuto prescrito a clubes Rotaract, que prescribe realizar una labor inspiradora apoyando, capacitando y forjando lazos de amistad con sus socios en el servicio, dentro de la autonomía de cada club; ello, dictaminando que cada club rotario cuente con un comité para Rotaract, o al menos, con un mentor rotario. 

¿Nos hemos adecuado a estos parámetros?, ¿Funciona Rotaract a nivel distrital como una rueda suelta?, ¿Mi club rotario ha logrado establecer una relación simbiótica con mi club Rotaract? Son preguntas que reconocen luces y sombras, debemos responder como rotarios sobre nuestro papel ante Rotaract. A nivel distrital para el 4281 por tradición heredada del 4290 y 4280, existe una brecha que se ha tratado de cerrar. Dicha fisura corresponde al esquema de delegar por el gobernador un rotario para Rotaract -un embajador-, que pese a los esfuerzos y buena disposición de los encargados, no contaban con el entramado necesario para implementar lo pedido por Rotary. En este sentido, al no integrarse debidamente el comité distrital, se generó que los mismos rotaractianos establecieran una estructura autónoma ante la necesidad de organizarse, acordando un “reglamento distrital” para sus obligaciones administrativas aceptado por el gobernador, ante lo cual se asumió una actitud pasiva frente al papel del representante distrital Rotaract, quien encabezó solitariamente la gestión y promoción del programa.

Una consecuencia es la falta de comprensión del papel de los clubes rotarios respecto a Rotaract, y, aunque existen ejemplos buenos de una relación de sinergia que debería darse, lastimosamente, existen varios casos en los que los clubes rotarios se limitan a un acompañamiento formal y otros tantos en los que ese trato es nulo, limitándose a la firma en la carta constitutiva. ¿La razón? Falta de capacitación, problemas no resueltos por falta de asesoría, entre otros. 

Sin embargo, desde la gobernación de Camilo Hernández y con Ligia González, quien acogió la propuesta de contar con un comité distrital para Rotaract que hiciera trabajo mancomunado con el equipo construido del representante distrital, se ha logrado adoptar acciones para cerrar esas brechas. Por ejemplo, es interesante la participación en el foro de mentores rotarios, un espacio en el que se contó con la participación de rotarios en búsqueda de contar con mejores herramientas que seguramente permitirán consolidar lazos más fuertes de amistad y servicio entre los rotarios y Rotaract y abrir campos de acción al respecto. Los cambios que vienen en las disposiciones de Rotaract por parte de Rotary, seguramente abrirán mucho más el panorama para fortalecer la noción de que los rotarios y los rotaractianos pertenecemos a la misma organización y que no somos repúblicas independientes. A estos cambios debemos ponerles atención, estudiarlos y adaptarlos a nuestro distrito para poder cumplir con los sueños de Rotary para la juventud. 

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