EL AMAZONAS COMO AULA DEL ALMA: Inbounds RYE 2024–2025 viven una experiencia transformadora en el corazón de la selva

Por: Daniel Yazo, Comunicaciones y Tecnología (Rotary Distrito 4281)

 

En el corazón del Amazonas colombiano, donde la selva respira vida y los ríos conectan culturas, 50 jóvenes de distintas partes del mundo vivieron una experiencia que fue mucho más que un viaje. Para los Inbounds del programa Rotary Youth Exchange (RYE) del Distrito 4281, la expedición al Amazonas entre el 28 de abril y el 4 de mayo de 2025 se convirtió en una vivencia transformadora que unió naturaleza, cultura y los valores esenciales del rotarismo.


Desde su llegada a Leticia, en la triple frontera entre Colombia, Brasil y Perú, los estudiantes comprendieron que esta experiencia no era solo geográfica, sino humana. En esta confluencia de idiomas, tradiciones y costumbres, empezó a gestarse una comunidad intercultural que floreció a lo largo del recorrido.

La convivencia con comunidades indígenas, en especial la Ticuna, marcó uno de los momentos más significativos del viaje. En una Maloka tradicional, los jóvenes participaron en el proceso de elaboración de fariña, alimento ancestral derivado de la yuca brava, y escucharon historias y leyendas contadas por un chamán, quien les habló sobre el equilibrio espiritual y la conexión con la naturaleza. Este contacto directo les permitió ver el mundo desde una cosmovisión diferente, basada en el respeto por la vida y la sabiduría transmitida de generación en generación. También vivieron momentos de aventura y conexión con la naturaleza: navegaron por el río Amazonas, exploraron lagos y caminaron por la selva. Las experiencias de pesca artesanal, kayak y observación de fauna los acercaron a un ecosistema majestuoso, frágil y vital. Fue allí donde la conciencia ambiental dejó de ser un concepto para convertirse en una convicción. Entendieron que el cuidado de la Amazonía es una responsabilidad global.


Además de lo natural y cultural, el viaje fortaleció el valor del compañerismo rotario. Compartir esta vivencia con jóvenes de diferentes países promovió la empatía, el trabajo en equipo y el diálogo respetuoso. En cada actividad, desde las caminatas hasta las dinámicas de integración, se construyeron lazos que trascienden fronteras. La despedida, como todo cierre con sentido, fue emotiva. Abrazos, palabras sinceras, promesas de mantener el contacto y, sobre todo, la certeza de que algo había cambiado. Muchos de los jóvenes coincidieron en que ya no eran los mismos que llegaron. Algo dentro de ellos se transformó: la manera de ver el mundo, de relacionarse con los demás y de valorar lo esencial.


Este viaje fue la manifestación viva de los valores de Rotary: servicio, liderazgo, integridad, diversidad y compañerismo. En medio de la selva, estos principios se encarnaron en acciones cotidianas, en gestos de solidaridad y en el compromiso por ser mejores ciudadanos del mundo. Desde el Distrito 4281, agradecemos a los clubes anfitriones, voluntarios y líderes rotarios que hicieron posible esta experiencia inolvidable. Gracias también a los propios Inbounds, quienes representaron con orgullo a sus países y al ideal rotario de unir al mundo en torno al entendimiento, la paz y el servicio.


Hoy más que nunca, el mundo necesita jóvenes con conciencia global, liderazgo empático y valores sólidos. Rotary les ofrece ese camino. Y el Amazonas, con toda su fuerza natural y espiritual, fue el mejor escenario para sembrar esa semilla.


Porque cuando la juventud y el rotarismo se encuentran, lo que florece es esperanza.

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