Por; PGD. Álvaro Reyes C. Socio del Club Nuevo Ibagué
Hace un año largo, después de una crisis interna de liderazgo, se retiraron de nuestro club ocho socios, todos excelentes, seis de los cuales, afortunadamente continuaron en Rotary y crearon un nuevo club en nuestra ciudad. Dos, hoy no hacen parte de nuestra organización.
Nuestro club, superó lo sucedido, fortaleció la amistad y trabajó sin proponérselo en el siguiente postulado: “No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos”.
De 23 socios que quedamos, hoy somos 31 y 2 en espera, y con visto bueno para hacer parte de nuestro club. Crecimos y nos fortalecimos.
En este año, todos por primera vez en la historia, participamos en la construcción de nuestro Plan Estratégico. “Si todos trabajamos en nuestras prioridades y objetivos, juntos podremos marcar la diferencia”.
APROBANDO EL PLAN ESTRATÉGICO DEL CLUB, SEPTIEMBRE 11 2024
Para atraer nuevos socios les hablamos además del servicio y la amistad, de las oportunidades que brinda Rotary y de sus programas.
“Mientras piensas en cómo tu club puede aumentar su impacto, haz un inventario de lo que está haciendo ahora. Deja de hacer las que no tienen mucho impacto, para que puedas centrarte en las actividades que marcan una mayor diferencia”.
En cuanto a la innovación, hemos tratado de hacer reuniones en pequeños grupos, que han tenido excelente respuesta y se ha trabajado en capacitación, lo correspondiente a Proyectos, Membresía y Fundación Rotaria.
Se creó un nuevo comité en nuestro club, el Comité de damas, compuesto por socias, esposas de socios y voluntarias no socias. Al reconocer el trabajo y liderazgo de ellas, obtuvimos que experimenten ser partícipes de la vida de nuestro club.
Se ha dado fuerza al liderazgo de nuevos socios, brindándoles oportunidades de dirección de comités y de otras actividades.
En las reuniones del club y en el día a día, somos sinceros y acogedores. Tratamos a los invitados y a los nuevos socios como pertenecientes a nuestra familia, se les llama cordialmente a participar en las actividades que realizamos. Todos, tienen voz en los proyectos, reuniones y actividades sociales del club.
La Conferencia Distrital del año pasado, nos dejó un mensaje claro sobre la necesidad de cultivar relaciones, en especial con las organizaciones que tienen un mayor impacto en la comunidad y realizar proyectos con ellas, en especial con las que comparten nuestros valores. Estamos en esto.
Igualmente, para Ampliar nuestro Alcance, necesitamos demostrar que valoramos los talentos e ideas de nuestros aliados y nuevos socios. Mejoramos día a día el involucramiento de los participantes y consideramos cada encuentro, como una oportunidad para mostrarles lo que Rotary puede hacer por ellos a nivel personal y como miembros de nuestras comunidades.
El respeto a las ideas ajenas, donde todos se sienten libres de opinar y participar, es fundamental en el fortalecimiento de la amistad.
Queda únicamente por mencionar, que la parte social no la dejamos a un lado, ya que lo hacemos y nos divertimos en cada una de las actividades que se programan de este tipo, sin temor al qué dirán.
Conclusión: Debo reconocer que, sin proponérnoslo, la práctica del Círculo Virtuoso, está dando frutos en nuestro club. Vivimos un proceso de crecimiento en número, en obras de servicio, en amistad, y en conocimiento de nuestra organización.
“Más y mejores socios hacen mejores clubes, más y mejores clubes hace más y mejores obras de servicio, más y mejores obras de servicio conllevan a una mejor Imagen Pública, más y mejor Imagen, atrae más y mejores socios”.
Podemos y debemos crecer como resultado de todo lo que hacemos, no como una meta simple de número. Lo estamos haciendo.