Por: Nancy Fernández – Presidente CR Cali Víctor Velasco socio CR Cali y Líder del Proyecto Guadualito
La comunidad de Guadualito, en la desembocadura del río Dagua, Buenaventura, Valle del Cauca, sufrió graves afectaciones como consecuencia del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto. Cerca de 80 viviendas fueron destruidas, 230 personas resultaron afectadas y también sufrieron daños una escuela y dos centros religiosos, espacios fundamentales para la vida comunitaria.
Frente a esta realidad, el Club Rotario Cali ha decidido asumir un desafío que va más allá de la atención inmediata de la emergencia: impulsar una reconstrucción integral, participativa y sostenible, desarrollada junto con la propia comunidad.
El proyecto contempla la reubicación de las familias en un territorio adecuado y la autoconstrucción liderada por sus habitantes, fortaleciendo así no solamente las condiciones de vivienda, sino también la capacidad de la comunidad para recuperar su proyecto de vida.
La iniciativa se desarrollará en cuatro fases: diagnóstico y caracterización; consecución de recursos; reconstrucción; y dotación y acompañamiento social. Para esta primera etapa, prevista para ejecutarse en aproximadamente cinco meses, se estima una inversión cercana a US$400.000.
Pero un proyecto de esta magnitud no puede ser obra de un solo club. Por eso, el Club Rotario Cali está articulando una amplia red de solidaridad y cooperación que incluye el Banco de Materiales, ACOPI Valle del Cauca, universidades, entidades gubernamentales, la Armada Nacional y la propia comunidad, además de buscar el respaldo de Clubes Rotarios, Rotaract, Interact y La Fundación Rotaria.
Las universidades podrán aportar conocimientos y acompañamiento en ingeniería y arquitectura; la Armada Nacional y la comunidad contribuirán con mano de obra; y las alianzas institucionales permitirán sumar recursos, materiales, conocimiento y capacidades.
Guadualito representa, así, una oportunidad para demostrar el verdadero alcance de la acción rotaria. No se trata solamente de levantar paredes y techos. Se trata de ayudar a reconstruir hogares, recuperar espacios comunitarios, fortalecer capacidades y devolver a las familias la confianza en su futuro.
El desafío es grande, pero también lo es la capacidad de Rotary cuando sus clubes, socios, jóvenes, instituciones y aliados unen voluntades para hacer el bien.
Guadualito necesita reconstruir sus viviendas. Pero, sobre todo, necesita reconstruir la esperanza. Y allí, Rotary quiere estar presente.