Por encima de estos logros, con absoluta seguridad, el más importante es que se ha elevado la autoestima de dichos adultos mayores estudiantes.

SEPTIEMBRE MES DE LA ALFABETIZACIÓN

Por; Myriam Luz Riomalo de Acosta - 
Club Rotario Bogotá Chicó

 

En este mes dedicado por Rotary International a la alfabetización queremos compartir nuestra experiencia en el Club Rotario Bogotá Chicó. Hemos venido desarrollando este programa Alfabetización de adultos mayores por cerca de 11 años, con el apoyo de jóvenes estudiantes del décimo grado del Colegio Lisa Meitner de Bogotá y el plan de educación para adultos establecido por la Caja de Compensación Familiar Cafam, obteniendo resultados altamente satisfactorios y gratificantes con el aprendizaje de los adultos mayores de la comunidad de Bilbao, en la localidad de Suba, Bogotá.

Estos adultos han sido capacitados en lectura y escritura, matemáticas, ciencias naturales cuidado del medio ambiente, economía del hogar y competencias ciudadanas. Por encima de estos logros, con absoluta seguridad, el más importante es que se ha elevado la autoestima de dichos adultos mayores estudiantes. La vida les ha cambiado sustancial y dramáticamente. Cuando llegaron al programa eran personas inseguras, inútiles, muy tristes, calladas y con sus rostros enjutos. Hoy sonríen, son amigos de todos los jóvenes que como monitores los acompañan y los guían para desarrollar su aprendizaje.

La sensación que experimenta la gente que no sabe leer, a pesar de hablar el mismo idioma los hace sentir frágiles, inútiles, desamparados y tratan de ocultar esa falencia para no ser despreciados. Al otro extremo, la alegría y la satisfacción de los adultos participantes es tan grande y su sentido de realización personal y de sus familias tan inmenso que conmueven y contagian casi hasta las lágrimas a quienes nos involucramos en este programa, como rotarios, en el rol de facilitadores y de soporte económico y de infraestructura. 

Esta experiencia es la razón por la cual los invitamos a trabajar esta área de interés de nuestra organización, conscientes de los beneficios que este programa trae para las familias y para la sociedad. 

A continuación, les compartimos el testimonio de una señora de 60 años, quien se graduó en primaria y ahora está estudiando para lograr título de secundaria. 

¿Qué ha aprendido durante estas clases desde el año pasado? 

Que nunca es tarde para aprender y la cartilla me ha servido para entender cómo se escriben las palabras correctas y muchas cosas más con la ayuda de los jóvenes.

¿Qué ha significado esta experiencia en su vida?

Con este programa se logra establecer una gran comunicación y familiaridad entre los adultos mayores iletrados y los jóvenes, constituyendo una magnífica oportunidad para valorar a aquellos que no tienen las mismas posibilidades que ellos y aprenden a evidenciar que son bendecidos y que deben compartir con los menos favorecidos. Esta relación es muy buena, tanto para los adultos como para los jóvenes, que más adelante irán a la universidad, llevando la impronta del amor por el servicio.

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