Por: María Manuela Córdoba Rotary Distrito 4281
Isabella Cuevas Celis, Better Evidence Project del Carter School
El pasado 20 de marzo del 2025, vivimos un encuentro profundamente significativo entre Rotary y el Carter School for Peace and Conflict Resolution de la Universidad George Mason, en un conversatorio que reunió a organizaciones, líderes comunitarios y miembros del sector académico y humanitario, con un propósito común: comprometernos, desde nuestras diversas realidades y sectores, con la construcción de la paz. La iniciativa surgió como un puente entre la visión de Rotary por promover la paz como una de sus áreas de interés prioritarias y la reconocida experiencia del Carter School en la transformación de conflictos, mediación y construcción de paz sostenible. El conversatorio se desarrolló en un ambiente de diálogo abierto, intergeneracional e intercultural, en el que se abordaron temas clave como la justicia restaurativa, la participación de jóvenes en procesos de paz, y el rol de las alianzas multisectoriales para el desarrollo de comunidades resilientes.
Al reunir a expertos y líderes en el ámbito de la paz y la implementación del Acuerdo Final, se compartieron diversas perspectivas y experiencias dentro del contexto colombiano, a nueve años de la firma del Acuerdo entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP. No solo se reflexionó sobre la gran riqueza de conocimientos generados en Colombia desde la firma, así como sobre los avances y limitaciones en la construcción de paz actuales, sino que también se evidenció el poder y el potencial del diálogo, las sinergias e ideas. Este espacio no fue únicamente un evento académico, sino una oportunidad concreta para activar redes de colaboración y apoyo. Con la participación de organizaciones locales e internacionales, estudiantes, rotarios y profesionales en resolución de conflictos, se compartieron valiosas historias, desafíos claves y aprendizajes surgidos de variados contextos. Desde este encuentro se destacó que en Colombia se han desarrollado y movilizado numerosas apuestas por la paz, las cuales incluyen amplios conocimientos y prácticas propias orientadas a la coexistencia y la reconciliación. Se subrayó la importancia de brindar apoyo y fortalecer estas apuestas, apuntando a la necesidad de buscar un mayor impacto mediante la conexión de ideas, proyectos e iniciativas que fomenten estrategias integrales, basadas en una cooperación orientada a la acción territorial y a la articulación local para la paz.
Lo más valioso fue constatar que la paz no es solo un ideal, sino un compromiso que se construye todos los días, desde la acción colectiva. Vista de esta manera, la paz comienza en la cotidianidad. No es total ni perfecta, por lo que exige un trabajo constante y colectivo, basado en la escucha atenta —especialmente hacia quienes más sufren por su ausencia— dentro de un proyecto de lo común. Al finalizar el conversatorio, sellamos un compromiso simbólico: hacer de este encuentro un punto de partida para más alianzas estratégicas, proyectos conjuntos y espacios de formación que impulsen el liderazgo para la paz. Los participantes se llevaron consigo valiosas reflexiones sobre su papel como miembros de la sociedad civil en la reconstrucción del tejido social y en el respaldo a las comunidades afectadas por el conflicto armado interno.
Rotary International, como red global de personas comprometidas con el servicio, reafirma su disposición de continuar articulando esfuerzos con instituciones como el Carter School for Peace and Conflict Resolution, que comparten nuestra visión de un mundo más justo y pacífico a través del mejoramiento de relaciones y condiciones.
Estos vínculos nacionales e internacionales para la paz van más allá de los que asistieron el conversatorio; este representa apenas el primer escalón. A través de redes que nacen en espacios como este, es posible avanzar hacia un impacto más profundo y una paz verdaderamente sostenible. Por lo que, desde aquí, hacemos un llamado a más organizaciones, clubes rotarios, universidades y actores sociales a unirse a este propósito. La paz es una responsabilidad compartida, y juntos, desde nuestras vocaciones, fortalezas y saberes, podemos seguir transformando realidades.