ENSEÑANZAS DE VIVIR ROTARIAMENTE

Por; PGD Jaime Humberto Solano Ruíz

 

A punto de cumplir el primer año del encierro obligatorio que genero la pandemia del COVID y con ello el cambio radical que ha sufrido nuestra vida, son muchas las enseñanzas que nos han dejado a los rotarios del mundo y que a futuro marcaran nuestra presencia en las comunidades. 

En primer lugar, el tema de la virtualidad no era muy aceptado en nuestro mundo rotario porque fuimos concebidos con la idea que lo mejor era la presencialidad y el compartir el abrazo del compañero.  Muchos esfuerzos se hicieron por parte de la Gobernación y los presidentes de los clubes rotarios y sus juntas, por hacer reuniones amenas en un estilo que no era fácilmente aceptada por lo impersonal en sus relaciones entre los compañeros.

En segundo lugar y unido a lo anterior, se comenzó a vivir una etapa de aislamiento entre los compañeros rotarios, producto de la situación anímica que cada socio vivía. Muchos de ellos nunca participaron de las reuniones virtuales, se retiraron del club o sencillamente se encerraron en su propia vida, esperando el día en que se volvieran a abrir las puertas de la fraternidad.

En tercer lugar, no sabíamos cómo manejar el tema de las relaciones con las comunidades. Muchos proyectos quedaron truncados porque al no tener presencialidad, no había forma de continuar los proyectos. Muchas preguntas se formularon al respecto y por un largo tiempo se quedaron sin respuesta porque no estábamos preparados para un trabajo a la distancia y porque consideramos que, sin nuestra presencia en las comunidades, no había éxito en su desarrollo.

Hoy un año después de estar inmersos en esta nueva realidad, se ven clubes rotarios “rediseñados” en el sentido que han logrado la motivación y participación de todos sus miembros en las reuniones virtuales. Hoy la tecnología se volvió nuestra aliada en la forma de relacionarnos y de compartir.  Hoy los rotarios han comenzado a entender que la virtualidad es parte importante de la vida y que, junto a ella no estaremos encerrados en nosotros mismos. Por ultimo aprendimos a distribuir las tareas que debemos realizar en las comunidades, logrando con sus líderes una mayor sinergia. 

En este último año, la Revista Colombia Rotaria ha podido registrar los esfuerzos de clubes que han logrado adaptarse a esta nueva realidad y a trabajar en el logro de las metas de desarrollo y participación en las comunidades.  Es hora de seguir dando forma a los sueños de fraternidad, principalmente entre los miembros del club rotario, ya que ello permitirá una mayor sinergia con nuestras comunidades.

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