¿SOMOS VISIBLES PARA LA COMUNIDAD?

Por: PGD Jaime Humberto Solano Ruíz

 

Hay una pregunta que todos los rotarios deberíamos hacernos con sinceridad: ¿La comunidad realmente sabe quiénes somos? La mayoría de nosotros responde con orgullo: “Soy rotario”. Pertenecemos a un club donde cultivamos la amistad, compartimos ideales y disfrutamos del privilegio de servir.  Sin embargo, fuera de nuestros clubes la realidad suele ser muy distinta.

Con frecuencia conversamos con amigos, empresarios, jóvenes o beneficiarios de nuestros proyectos y descubrimos que muy pocos saben qué es Rotary International. En ocasiones cuando manifestamos que somos Rotarios, la cara del interlocutor muestra un asombro de no conocer que significa. Algunos creen que somos una entidad gubernamental; otros piensan que somos una fundación con grandes recursos económicos. Incluso hay quienes jamás han escuchado la palabra “Rotario” o nos dicen “Rotatorios”.

Esta realidad debe invitarnos a una profunda reflexión:  Si después de un siglo de servicio en Colombia seguimos siendo desconocidos para buena parte de la sociedad, es evidente que no basta con hacer excelentes obras; también debemos aprender a comunicar quiénes somos, por qué servimos y cómo logramos hacer realidad nuestros proyectos. Si bien cada socio aporta tiempo, gestiona recursos, comparte sus experiencias, la verdadera fortaleza de Rotary está en su capacidad para convocar voluntades, construir alianzas y gestionar recursos que permiten multiplicar el impacto de nuestras acciones.  

Cuando una persona o comunidad desconocen esta realidad, también desconocen las posibilidades de convertirse en aliado(a) de Rotary. Por eso, la imagen pública no debe entenderse como un ejercicio de publicidad o de redes sociales, sino como una herramienta de servicio que parte de cada uno de nosotros. Cada vez que explicamos qué es Rotary, estamos abriendo la puerta para que más personas se vinculen a una causa, apoyen un proyecto, aporten recursos, ofrezcan su conocimiento o, incluso, descubran una organización donde pueden construir amistades y cambiar vidas. Vale la pena preguntarnos: ¿Sabemos explicar en menos de un minuto qué es Rotary?; ¿Cuándo realizamos un proyecto, la comunidad identifica que fue liderado por un Club Rotario?; ¿Nuestros beneficiarios conocen quién hizo posible esa obra y por qué lo hicimos?

Responder afirmativamente a estas preguntas significa avanzar hacia un Rotary más visible y más cercano.

Algunas recomendaciones para fortalecer nuestra presencia

• Hablar siempre de Rotary con orgullo y utilizando un lenguaje sencillo que cualquier persona pueda comprender. 

• Explicar que Rotary es una red mundial de líderes y ciudadanos comprometidos con el servicio, la amistad y la construcción de comunidades más fuertes.

• Contar historias de impacto en lugar de limitarse a mencionar cifras o actividades.

• Invitar a los beneficiarios, aliados y patrocinadores a conocer el trabajo de los clubes y a convertirse en multiplicadores de nuestra misión.

• Recordar que una buena obra transforma una comunidad, pero una buena historia sobre esa obra puede inspirar a muchas más personas a servir.

Finalmente, debemos comprender que el crecimiento de Rotary depende tanto de nuestras acciones como de nuestra capacidad para comunicarlas. Las comunidades apoyan aquello que conocen, valoran aquello que comprenden y se comprometen con aquello que las inspira.

“Rotary no será grande porque hagamos muchas obras; será verdaderamente grande cuando cada obra haga que más personas conozcan a Rotary y deseen servir junto a nosotros”

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