PGD Jaime Humberto Solano Ruíz
Nadie puede hacerlo todo por si mismo. En lugar de ser un lobo solitario que intenta llevar la carga de un club rotario, un presidente entiende la importancia de rodearse de sus compañeros rotarios para desarrollar la sinergia de talentos hacia un objetivo común.
Pero para lograr lo anterior, hoy se habla de la cultura del reconocimiento que se basa en una comprensión profunda de como la valoración impacta en la motivación, el compromiso y el rendimiento tanto individual como colectivo en los entornos de la vida rotaria. El reconocimiento satisface necesidades humanas fundamentales tales como la necesidad de pertenencia, estima y realización personal.
Adoptar practicas de reconocimiento efectivas implica ir más allá de las celebraciones genéricas: Busca formas personalizadas y autenticas de valorar los esfuerzos y logros realizando reuniones informales de celebración, hasta el uso de plataformas digitales para el reconocimiento público, siempre en línea con los intereses y dinámicas del club.
El impacto de la cultura del reconocimiento dentro de un club rotario, se nota cuando se generan actitudes y comportamiento muy especiales tales como:
1) Existe un mejor bienestar y satisfacción de pertenecer al club. Menor estrés en las relaciones y un mejor disfrute de las actividades programadas dentro de su plan estratégico.
2) Se percibe una empatía entre los compañeros que comparten un ideal rotario. Siendo la empatía la capacidad cognitiva y emocional de comprender los sentimientos, pensamientos y perspectivas de otra persona, “poniéndose en su lugar” sin necesariamente compartir sus opiniones o vivir lo mismo.
3) Se ve un aumento en el deseo de colaborar. El reconocimiento del trabajo como grupo humano, fortalece los lazos entre los socios y promueve una cultura de apoyo mutuo porque el reconocimiento mejora la comunicación entre los socios de un club.
4) Aumenta el deseo de participación en todo lo que se programa dentro del club: Reuniones hogareñas, tertulias, gestión de recursos para obras sociales, visitas a las comunidades y muchos más.
Ahora reflexionemos:
¿En tu vida como rotario, has percibido que a algún compañero no se le hiciera un reconocimiento sabiendo que fue buena su acción? ¿Conoces el motivo por el cual esto sucedió y guardaste silencio? Te invito a que hagas parte de la cultura del reconocimiento como un instrumento para dinamizar nuestros clubes, generando una vivencia de la gratitud, independientemente si nuestro compañero tiene ideas diferentes frente a nuestra vida rotaria.
La cultura de reconocimiento será un eslabón importante en la conservación de la membresía de nuestros clubes porque siendo importante atraer nuevos socios, también lo es el generar un ambiente fraternal entre los miembros que hoy integran un club.