MI GRATA EXPERIENCIA COMO INTERCAMBISTA DE ROTARY

Por Alfonso José Puentes Guzmán. Socio Fundador INTERACT Colegio New Cambridge – Bucaramanga.

 

En el año Rotario 2023-2024 tuve la fortuna de experimentar mi intercambio con Rotary en la ciudad Carhaix en la Provincia de Bretaña en Francia; donde me recibió el Club Rotario Carhaix-Rostrenen del Distrito1650.

Durante mi experiencia en Francia haciendo el intercambio Rotario aprendí a madurar y a ser autónomo con muchas cosas. Visité la región francesa llamada bretaña al noroeste de dicho país. Al principio no fue fácil comunicarme con la gente, con lo cual hubo una barrera por el idioma muy grande. Pero con mi dedicación en aprender el idioma, lo logré comprender y puedo afirmar que, al tercer mes, ya me defendía hablando francés. La gente la notaba amable cerca de mí, me preguntaban de mi país, cultura y sus ciudades, también estaban interesados en la comida colombiana. Pude hacer amigos, incluso cuando no manejaba el idioma, pero como buen “buscador de soluciones” empecé comunicarme con un traductor del celular y así poco a poco logré integrarme y con el tiempo a tener la confianza para lanzarme a hablar en francés, también me hice amigo de mis compañeros intercambistas.

Las familias que me acogieron siempre fueron amables conmigo, y sentí que me trataban como su hijo. Y lo innovador en mi caso, es que en las tres familias que me acogieron, compartí no solo con una mamá (como es mi caso en casa), sino que además conviví con padres y hermanos mayores y menores, con quienes siempre tuve buena relación y compartí momentos propios en familia y destaco que siempre se interesaron en mi cultura y costumbres.

Un tema bien especial durante mi intercambio era la comida francesa, ya que comían con frecuencia pescado sudado que honestamente no es de mis favoritos; pero tuve la suerte de solucionarlo siempre y como curiosidad destaco que me atreví a comer cosas que no eran común para mí, como el mundialmente famoso “Foie gras”; que se compone de hígado hipertrofiado de pato o ganso el cual en verdad es muy delicioso.

Capítulo aparte fueron las reuniones bimensuales de los jóvenes intercambistas ya que Francia cuenta con 19 Distritos Rotarios, permitiendo un verdadero intercambio cultural y de vivencias juveniles. Estas reuniones que teníamos con los otros intercambistas eran de los mejores momentos y fueron muy divertidas siempre; nos reencontrábamos entre amigos, hacíamos actividades con nuestros YEOs, nos reíamos todo el tiempo, nos abrazábamos y compartíamos todo lo que nos pasaba con las familias que nos alojaban y en las escuelas; y también era el momento en que afloraban nuestras emociones entre amigos y de verdad, anhelábamos coincidir pronto en la siguiente reunión con los amigos del mundo.

En el colegio los profesores me apoyaban en muchas actividades que no entendía a causa de la barrera del idioma; en el caso de leer me ayudaban en pronunciar bien las palabras y así no cometer tanto error. La ciudad de Carhaix, es como un pequeño pueblo muy tranquilo, agradable y con un clima que era difícil adivinar; cuando hacia calor a los 10 minutos hacia un frio que congela hasta los huesos.

Pero gracias a Dios logre adaptarme y pude aguantar mi año de intercambio con buena salud, pese a una gripa fuerte en diciembre del 2023. Las fiestas que hacían en los eventos especiales eran muy alegres, las familias invitaban a sus familiares para que se reunieran todos a comer, reír, bailar y pasar un buen rato. Recibí muchos regalos especialmente en navidad y comí demasiado ese mes. Esta experiencia fue de las mejores que he vivido; conocí mucha gente, hice varios amigos intercambistas con la que me sigo hablando y exploré la cultura de una región francesa que desconocía. 
Con mi colegio en Francia, tuve la oportunidad de visitar Barcelona en España, siendo yo el “traductor oficial” del profesor y compañeros, además durante las vacaciones de primavera en Abril/Mayo del 2024, el Distrito 1650 me autorizó viajar fuera de Francia y pude viajar con mi mamá y abuelos a visitar mis primos en Munish y Konstanz en Alemania; luego viajamos para celebrar mi cumpleaños en Dubai, Turquía y Suiza.

En lo personal, el Intercambio de Jóvenes de Rotary me dejó varias impresiones positivas, gratas experiencias vividas y jóvenes amigos por el mundo con quienes dos años después continúo en contacto.

Gracias a esta experiencia conocí buenas personas, comida, lugares y muchas culturas fascinantes; aprendí a madurar como persona y tomé decisiones correctas durante mi intercambio. Hoy confirmo que este Intercambio de Jóvenes de Rotary es una de las mejores experiencias que un joven de 17 años puede tener, y ahora que en un par de semanas partiré de casa con destino a Canadá a iniciar mis estudios universitarios, agradezco al Club Rotario Bucaramanga Sur y al Distrito 4271 por haberme apadrinado en esta maravillosa oportunidad que hoy me permite asumir las responsabilidades que implican “dejar el nido”.

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