UNA  TARDE  PARA  SERVIR Y ACOMPAÑAR

Por: Club Interact Anglo Colombia School

 

A finales de noviembre, el Club Interact Anglo Colombia School realizó una jornada navideña en un ancianato de la comunidad con el propósito de compartir tiempo, alegría y compañía con los adultos mayores que allí residen. Más que una actividad recreativa, esta experiencia nació de la necesidad de brindar acompañamiento emocional a personas que, en muchas ocasiones, enfrentan la soledad, la ausencia frecuente de sus familias y la falta de espacios de interacción que les permitan sentirse escuchados y valorados.

Como jóvenes comprometidos con el servicio social y con los principios promovidos por Rotary, entendimos que ayudar no siempre significa únicamente entregar recursos materiales; también significa dedicar tiempo, escuchar historias, compartir conversaciones y ofrecer momentos de felicidad sincera. Con ese objetivo, organizamos una actividad navideña pensada especialmente para ellos, buscando crear un ambiente cálido, dinámico y lleno de cercanía humana.

Desde nuestra llegada, los abuelitos nos recibieron con sonrisas y entusiasmo. Poco a poco, la jornada se convirtió en un espacio de unión en el que compartimos juegos, cantos, bailes y conversaciones que nos permitieron conocer más sobre sus experiencias y alegrías. Además, entregamos kits de aseo personal y otros detalles preparados con mucho cariño por nuestro club, como una muestra de afecto y solidaridad. Uno de los aspectos más significativos de la actividad fue ver cómo, a través de algo tan sencillo como la compañía, logramos generar un impacto emocional genuino. Muchos de los adultos mayores expresaron su felicidad durante toda la jornada y, al finalizar, varios de ellos no querían que nos fuéramos. Ese momento nos hizo comprender que, para muchas personas, sentirse acompañadas y recordadas puede significar muchísimo más de lo que imaginamos. La actividad también tuvo un impacto importante en nosotros como miembros del club Interact Anglo Colombia School. Más allá de cumplir con una labor social, esta experiencia fortaleció nuestros valores de empatía, solidaridad y servicio. Nos permitió entender la importancia de las pequeñas acciones y cómo estas pueden transformar el día de alguien más. Como presidenta del club, fue profundamente satisfactorio ver el compromiso de cada integrante y el resultado tan positivo que logramos generar en los abuelitos.

El principal resultado de esta jornada fue la creación de un espacio de alegría, integración y cercanía humana. Durante algunas horas, los adultos mayores pudieron salir de la rutina, compartir con jóvenes dispuestos a escucharlos y sentirse acompañados y apreciados. Asimismo, esta experiencia dejó en cada uno de nosotros una reflexión sobre la importancia de servir con empatía y de reconocer el valor de quienes muchas veces son olvidados por la sociedad.

Esta actividad nos recordó que el verdadero servicio no siempre se mide por grandes acciones, sino por la capacidad de brindar tiempo, atención y cariño a quienes más lo necesitan. Sin duda, fue una experiencia que dejó huella tanto en los adultos mayores como en cada integrante de nuestro club.

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