SEMILLERO DE PAZ, AL ESTILO DE ROTARY

Por: Gonzalo Alberto MESA VÉLEZ - Vicechair del Comité Distrital del Distrito 4281
de Rotary Socio Activo del Club Rotario Santa Fe de Bogotá

 

A lo largo de mi vida me he encontrado con elementos comunes que usualmente solo son decires vacíos que expresamos, tal vez por salir del paso o porque no sabemos que mas decir.  En nuestro Programa de Intercambio de Jóvenes de Rotary los oímos todos los días, solo que aquí si son ciertos y verificables.  Que el año de intercambio es el mejor año de mi vida, quien lo pone en duda; que el intercambio transforma vidas, lo vemos a diario, los jóvenes son unos cuando se van y otros a su regreso; en fin, podría dedicar este espacio solo a estas citas. Pero los logros del Programa de Intercambio de Jóvenes de Rotary reflejan una gran transformación, no solo de los jóvenes participantes sino de todos aquellos que hemos tenido contacto con él.  Nos identificamos tanto los unos con los otros porque vamos tras el mismo propósito: formar mejores mujeres y hombres  para la humanidad. Estos jóvenes, por su gran amistad e integración, serán, cuando regresen a sus países, los forjadores de procesos de paz en el mundo, dado que para ellos será imposible tener conflictos con quienes se convirtieron en sus hermanos desde la juventud, jóvenes que son capaces de entender las diferencias culturales y de pensamiento porque aprendieron a hacerlo lejos de sus seres queridos y en un entorno desconocido, entorno que día a día fueron descubriendo a lo largo de su año de intercambio y que se volvió tan suyo como el hogar donde crecieron.  Son jóvenes empoderados y con una nueva visión de la vida.

El Programa de Rotary ha pasado de ser una oportunidad para aprender otro idioma o una inmersión en una cultura ajena, para convertirse en el generador de una gran cadena de voluntades que trabajan por la paz. De esa cadena hacen parte los jóvenes, los rotarios y muchas personas que de una u otra acogemos la vocación de servicio a la comunidad que identifica a Rotary International como nuestra propia vocación.

El Rotary Youth Exchange – RYE moviliza anualmente un ejército de más de 50.000 personas para que 7.500 jóvenes logren que el MEJOR AÑO DE MI VIDA sea su propia realidad. Compuesto por los voluntarios rotarios, no solo los que presentan candidatos al programo sino los que trabajamos ad honorem en los comités de club o de distrito o en las organizaciones zonales,  NAYEM, EMMA, LATIR o ABIJ (por citar algunas), en Rotex,  o como familias anfitrionas, maestros de colegios y los estudiantes de intercambio.  Somos un ejército sembrando semillas de paz, comenzando en los 51 países de donde provienen estos jóvenes. Rotary International diseño su Programa de Intercambio de Jóvenes, desde un comienzo, hace mas de 51 años, como un programa abierto, es decir para participar en el programa no se requiere tener vínculos con la organización,  el 84% de los participantes tienen esta característica, solo el 16% restante son hijos o familiares de rotarios activos. Significa que hacemos un trabajo que beneficia a la comunidad en general, cuyas semillas esparcidas no son exclusivamente para que tengamos mejores hijos, hermanos o sobrinos sino para que nuestros jóvenes sean mejores ciudadanos del mundo.   Además de ser un programa abierto, aproximadamente el 10% de los jóvenes de intercambio en el mundo fueron financiados por los clubes rotarios y los distritos. 

Siempre recordamos la Pandemia del COVID 19 porque creímos que el mundo se nos venía encima, que el programa se vería fuertemente afectado y por dos años estuvimos en una parálisis forzosa.  El primer reto para el Comité Distrital fue regresar a los jóvenes a sus hogares, y lo logramos, 180 jóvenes que estaban bajo nuestra responsabilidad llegaron a sus hogares, aquí en Colombia o en el exterior, sin inconveniente alguno. 

Luego el equipo trabajó fortaleciéndonos para el reinicio de esta aventura. No paramos, adelantamos las convocatorias anuales, pero en dos años el intercambio se canceló. Al tercero volvimos y hoy, 4 años después,   han salido para el mundo 270 colombianos y recibimos 270 extranjeros quienes hoy se consideran tan colombianos como el que más. 70 clubes rotarios han participado en el programa, 130 establecimientos educativos han abierto sus puertas para recibir a los Inbound y 360 familias han sido sus familias anfitrionas. El próximo agosto partirán 75 muchachos y 75 llegarán, para que continúen germinando las semillas de paz que promueve Rotary.

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