JIRAFA EN MOMIL, Un Encuentro de Amor y Esperanza para Más de 200 Niños

Por; Sofanor Vásquez  - Club Rotaract Puerta de Oro 

Delegado Zonal Caribe y Sabana 

 

El pasado 10 de noviembre, en el corregimiento de Momil, Córdoba, se vivió una jornada mágica e inolvidable: la actividad comunitaria JIRAFA, que logró impactar profundamente la vida de más de 200 niños y sus familias. Con el esfuerzo conjunto de múltiples clubes rotarios y rotaract del Distrito 4271 y la valiosa colaboración de clubes del Distrito 4240, se tejió una experiencia marcada por la solidaridad, la alegría y el calor humano que distingue a la familia rotaria.


La jornada se desarrolló en el marco del foro zonal celebrado en Coveñas, pero tuvo su punto más emotivo en Momil, donde niños de escasos recursos recibieron no solo meriendas, regalos y juegos, sino también sonrisas, abrazos y un mensaje claro de esperanza. El Club Rotaract Montería ll en conjunto del Delegado Zonal Caribe y Sabana, Sofanor Vásquez, organizadores principales de esta iniciativa, contaron con el respaldo clave de clubes comprometidos y generosos como el Club Rotario Barranquilla Oriente, Club Rotario Cartagena de Indias, Club Rotario Cerrejón y Club Rotaract Santa Marta, quienes no escatimaron esfuerzos para llevar alegría a cada rincón de la comunidad.


Uno de los motores sociales detrás de esta jornada fue Carla, líder comunitaria del pueblo, quien con su entrega y conocimiento del territorio, abrió las puertas para que la magia de Rotary pudiera materializarse. Asimismo, fue conmovedor ver cómo la familia de una de las integrantes del Club Rotaract Puerta de Oro, oriunda de Momil, se convirtió en anfitriona de esta hermosa jornada, aportando desde lo logístico hasta lo emocional.

El colorido del día estuvo marcado por diversas actividades: muestra folclórica, concursos, pintacaritas, dinámicas recreativas y una generosa entrega de regalos para todos los niños. Las risas se mezclaban con los aplausos, los abrazos con las lágrimas de emoción, y el amor con el compromiso social. Era inevitable conmoverse ante la mirada iluminada de tantos pequeños que, por un día, dejaron atrás la rutina y se sumergieron en un mundo de juegos, música y afecto.


Participaron activamente clubes de todo el Distrito 4271, incluyendo representantes de la zona Caribe y Sabana, zona Antioquia y zona Santanderes, en un trabajo de unidad y cooperación que reafirma el espíritu rotario. También se hicieron presentes clubes del Distrito 4240, específicamente de Panamá Norte y Boquete, demostrando que la solidaridad no conoce fronteras.


JIRAFA en Momil fue mucho más que una actividad social. Fue una manifestación palpable del propósito de Rotary: dar de sí antes de pensar en sí. Cada voluntario, cada miembro rotario, cada gesto de cariño y cada aplauso fueron una pieza vital en la construcción de esta jornada que quedará grabada en la memoria de todos los presentes.


Este evento también sirvió como recordatorio del impacto transformador que puede generar una comunidad cuando se une por una causa noble. La mezcla de culturas, acentos, regiones y corazones latió al mismo ritmo: el de la empatía y la compasión.


Sin lugar a dudas, la jornada JIRAFA en Momil fue una muestra clara de que, cuando se trabaja en equipo y con el corazón, no hay imposibles. Más allá de los juegos y las meriendas, lo que se regaló ese día fue humanidad, presencia y esperanza. Porque en Rotary, “creamos esperanza en el mundo”, y esa esperanza brilló más fuerte que nunca en los ojos de los niños de Momil.

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