MARK DANIEL MALONEY - Presidente del Consejo de Fiduciarios de La Fundación Rotaria
Hay momentos en nuestro empeño por poner fin a la polio en los que la duda y la incertidumbre podrían apoderarse de nosotros, pero debemos mantenernos firmes y, sobre todo, esperanzados, sin perder de vista nuestra meta. Como Winston Churchill dijo en un momento de crisis: «No podemos permitirnos, no tenemos derecho a mirar atrás. Debemos mirar hacia adelante».
En Rotary, siempre sabemos estar a la altura del momento. Ningún reto es demasiado grande. En 1988, cuando nos asociamos con la Organización Mundial de la Salud para establecer la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio (GPEI, por sus siglas en inglés), se estimaba que cada año se producían 350 000 casos de polio en 125 países. Desde entonces, la GPEI, que también incluye a Unicef, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., la Fundación Gates y GAVI, la Alianza para las Vacunas, trabaja incansablemente con gobiernos de todo el mundo. Juntos, hemos logrado reducir los casos de poliovirus salvaje en un 99,9 %.
Sin embargo, este recorrido no ha estado exento de dificultades. Hoy en día, en Afganistán, los vacunadores tienen prohibido realizar campañas de inmunización casa por casa, mientras que en Pakistán, los conflictos, el terrorismo y la migración dificultan el acceso a los niños en determinadas regiones.
A principios de este año, Estados Unidos anunció su intención de retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS), congeló la financiación de USAID y restringió las interacciones con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC). Estos acontecimientos suponen un obstáculo para nuestra labor contra la polio y otros programas y alianzas mundiales de Rotary.
Sin embargo, como hicimos antes, sabremos estar a la altura del momento. Así lo hicimos en la India cuando nos enfrentamos a un aumento del número de casos antes de que el país fuera declarado libre de poliovirus salvaje en 2014. En Nigeria también encontramos obstáculos, pero en 2020 la OMS certificó que el país, y por extensión los 47 países de la Región de África de la OMS, estaban libres de polio salvaje.
En 2025 volvemos a enfrentarnos a un momento complicado. Sepan que Rotary trabaja entre bastidores, colaborando con gobiernos, organismos internacionales y aliados para abordar los desafíos, superar las disrupciones y explorar fuentes alternativas de financiación. Como organización apolítica, nos mantenemos enfocados en encontrar soluciones operativas mientras servimos a las comunidades y protegemos la salud pública.
Mi esposa, Gay, y yo hemos sido testigos directos de las necesidades urgentes que se presentaron en esos momentos en la India, Nigeria y Pakistán, donde administramos vacunas a niños Al mirarlos a los ojos, vi el futuro por el que luchamos y la responsabilidad que tenemos de concluir nuestra tarea.
Puede que los vientos del cambio cambien de dirección, pero con su ayuda, el compromiso de Rotary para erradicar la polio se mantendrá firme hasta que logremos completar nuestra misión.