Tomado de : The Rotarian
Una apariencia juvenil no es la única clave para rejuvenecer a Rotary, pero es un comienzo. Para el presidente electo Holger Knaack, las oportunidades son infinitas.
En las afueras de One Rotary Center era un día nublado de octubre. El lago Michigan brillaba con un color grisáceo y las hojas rojas y anaranjadas de los árboles tenían una apariencia monótona.
Pero dentro de la oficina del presidente electo de Rotary, era un nuevo y brillante día, y no solo por el pañuelo de cachemira que sobresalía del bolsillo de la chaqueta azul de Holger Knaack. Esos colores vivos coincidían con la actitud alegre con la que Knaack mira con optimismo al futuro y es solo una de las características juveniles del presidente electo de 67 años. Por más de dos horas, en dos ocasiones distintas, Knaack se sentó a conversar con John Rezek, jefe de redacción de The Rotarian, y Jenny Llakmani, directora editorial. Con un inglés fluido pero con acento alemán, Knaack habló de su atípico ascenso en Rotary, un ascenso impulsado por su larga trayectoria en el programa de Intercambio de Jóvenes. Esas experiencias definen sus aspiraciones presidenciales. “El crecimiento de Rotary, y particularmente el de los socios jóvenes, será definitivamente una de mis metas”, explicó Knaack. “Porque si perdemos el contacto con la generación más joven”, dijo mientras alzaba sus manos y se encogía de hombros, “nos volvemos obsoletos”.
Durante la conversación, Knaack habló de su discurso de enero de 2018 en la Asamblea Internacional, en la que citó a Paul Harris: “Para alcanzar su debido destino, Rotary debe ser evolucionario en todo momento y, en ocasiones, revolucionario”. Luego ofreció su propia versión: “Para prepararse para el futuro, Rotary debe seguir siendo revolucionario y creer en el poder de la juventud”.
Knaack introdujo algunos aforismos propios: “no hay límite de edad para ser rotario”, y habló sobre la necesidad económica de tener una corbata presidencial. (Knaack, que casi nunca usa corbata, reveló que guarda una de las corbatas presidenciales azules de Mark Daniel Maloney en una gaveta del escritorio para tenerla a mano si es necesario). También introdujo su lema presidencial: Rotary abre oportunidades. La frase contrasta visualmente con la silueta de tres puertas abiertas: una azul, otra dorada y la tercera con el rosado brillante de Rotaract. Eligió el lema por ser apropiado, explica Knaack, y porque “es fácil de traducir en todos los idiomas”. (En alemán se diría, Rotary eröffnet Möglichkeiten). Durante la primera entrevista, la esposa de Knaack, Susanne, aclaró algunos temas. Cuando Rezek le preguntó a Knaack sobre su reputación de ser “imperturbable”, el presidente electo respondió con una expresión agitada. Después de buscar en su teléfono, Susanne ofreció una traducción: unerschütterlich. Una vez resuelto ese asunto, Knaack, siempre imperturbable, continuó la conversación.
THE ROTARIAN (TR): Usted es el primer presidente electo de Alemania en la historia de Rotary. Cuéntenos sobre la naturaleza de Rotary en Alemania.
KNAACK: Rotary es diferente en todo el mundo. Todos compartimos los mismos valores fundamentales, pero con diferentes énfasis. En Alemania, se trata de amistad o compañerismo, y de integridad y ética. Así es como los rotarios alemanes buscan socios. Y el servicio que brindamos surge de la amistad. Creo que uno de los puntos más importantes es que los clubes rotarios alemanes seleccionan cuidadosamente a sus socios, y tenemos un muy buen índice de conservación de socios. Ni siquiera pensamos en la conservación de socios.
TR: ¿Cómo se involucró en Rotary?
KNAACK: Para mí, comenzó con una organización llamada Round Table, que tiene cientos de clubes en Europa. Sorprendentemente, fue fundada en 1927 por rotarios de Inglaterra que estaban cansados de reunirse siempre con personas mayores de edad. Así que crearon una nueva organización, Round Table, pero estipularon que sus miembros debían abandonar la organización al cumplir 40 años. Me afilié a los 30 y me fui a los 39. Tenían este maravilloso lema: adoptar, adaptar, mejorar. Me interesaba el servicio y también me interesaba establecer contactos. Muchos de mis amigos de esta organización se afiliaron a Rotary y, nuevamente, la razón fue la oportunidad de establecer contactos, especialmente debido al sistema de clasificación de Rotary. Se necesita gente diferente para que una organización sea más interesante y para que las discusiones vayan en direcciones inesperadas.
Me pidieron que me afiliara al Club Rotario de Herzogtum Lauenburg-Mölln. Es un nombre loco. Cuando Ron Burton era director, en una oportunidad me presentó como “Holger Knaack del Club Rotario de [pausa] un lugar de Alemania”. Un nuevo club rotario de mi ciudad natal, Ratzeburg, buscaba socios, pero yo ya conocía a muchas de las personas de ese club, así que decidí afiliarme al antiguo club. Me dio la oportunidad de conocer gente totalmente diferente.
TR: ¿Cuál fue su trayectoria hasta llegar a la presidencia de Rotary?
KNAACK: Me pidieron hacer una lista de todos los cargos de liderazgo distrital que ocupe antes de ser gobernador de distrito. Ninguno. Cero. No ocupé ninguno antes de ser gobernador de distrito, ni había sido líder distrital. Solo era conocido por mi participación en el Intercambio de Jóvenes, y por eso la gente sabía de mí y de mi pasión por Rotary. Lo mismo ocurrió cuando me convertí en director: jamás había recibido una designación en la zona. Cuando vine a Evanston para mi capacitación como director electo, fue la primera vez que entré en este edificio.
TR: ¿Qué tiene el Intercambio de Jóvenes que lo convierte en un programa tan maravilloso?
KNAACK: El Intercambio de Jóvenes fue lo que me llevó a Rotary. Susanne y yo recibimos estudiantes de Intercambio y nos involucramos en la organización de campamentos de Intercambio de Jóvenes, donde los clubes y distritos rotarios reciben a estudiantes de todo el mundo. Y luego me di cuenta que esa experiencia había enriquecido nuestras vidas. No tenemos hijos, así que este programa es realmente genial para nosotros. Creo que nos hace sentir jóvenes.
TR: Hemos escuchado que usted es tranquilo. Nada le molesta. ¿Cómo lo logra?
KNAACK: A veces puedo avergonzarme por cosas pequeñas y mi esposa lo sabe muy bien. Pero cuando me enfrento a cosas serias, cuando tenemos que tomar decisiones serias, entonces me siento más tranquilo. Además, siempre cuento con la ayuda de otras personas. Sé que no puedo hacer las cosas solo. Siento un gran respeto por las personas que hacen un trabajo y no solo lo hacen, sino que lo hacen con pasión. Tenemos que mostrar respeto por todas las personas. Eso es lo que aprendí desde el principio.
TR: ¿En qué áreas se va a concentrar durante el año y qué espera lograr?
KNAACK: No tengo nuevas ideas locas [riéndose]. Prometimos erradicar la polio, y tengo la intención de hacer todo lo posible para cumplir esa promesa. Si lo logramos, ayudará a mejorar la imagen de Rotary en el mundo. En segundo lugar, está el crecimiento de Rotary, y no se trata solo de aumentar el número de socios, sino de hacer crecer a Rotary en todos los niveles y fortalecer nuestra organización. Se trata de conservar socios y crecer a través de nuevos modelos de clubes rotarios. Rotary es, sin duda, una de las organizaciones de cambios más lentos en el mundo. Lo que hacemos lleva mucho tiempo. Tenemos que lograr nuestras metas con mayor rapidez.
TR: ¿Qué es lo que no debe cambiar en Rotary?
KNAACK: Nuestros valores fundamentales siempre han sido la base de lo que hacemos. La amistad, la diversidad, la in
tegridad, el liderazgo y el servicio nunca serán obsoletos. La forma en que expresamos y ponemos en práctica esos valores puede cambiar. Nuestra tradición de reunirnos para comer podría haber funcionado durante 100 años. Pero ya no funciona, porque compartir a la hora del almuerzo ya no es importante en la vida de muchas personas. Tenemos que buscar modelos que interesen a los jóvenes. Dejemos que ellos decidan a qué tipo de club rotario les gustaría afiliarse para compartir nuestros valores fundamentales. Rotary es un lugar para todos: para los jóvenes y personas mayores de edad, para viejos y nuevos modelos de clubes. No hay necesidad de reglas muy estrictas. Disfrutemos lo que mejor se adapte a nuestras necesidades.
TR: ¿Le preocupa que la edad promedio de los rotarios siga aumentando?
KNAACK: Me alegra mucho que nuestros socios de mayor edad sigan siendo rotarios y que las personas mayores sigan afiliándose a los clubes rotarios. Son muy valiosos para los clubes y nuestra organización. Pero quiero alentar a los clubes rotarios a pensar en su futuro. Los clubes deben celebrar una reunión estratégica dos veces al año. Si piensan seriamente en su futuro, es importante que no exista una gran brecha entre los grupos etarios. Si logran atraer a socios de todas las edades, en cada década, entonces no habrá una gran brecha. Es importante que los clubes rotarios se mantengan en el camino correcto y aun así sigan siendo interesantes para los profesionales jóvenes. Siempre es peligroso que un club rotario diga: “Bueno, tenemos el número perfecto de socios. Tenemos 50 o 60 o 70 o lo que sea; no queremos más socios en este momento”. Entonces la brecha puede crecer con mucha rapidez. Uno de mis refranes es: “No hay límite de edad para convertirse en rotario”. Si alguien tiene 18 años y se convierte en socio, es genial y si alguien tiene 80 años, eso también es genial. Por eso no hay un límite de edad para convertirse en rotario y no hay un número perfecto de socios para un club rotario.
TR: Hemos notado que a menudo no usa corbata. ¿Va a tener una corbata oficial?
KNAACK: Me enteré que generamos entre USD 1.3 o 1.4 millones al año con las corbatas y pañuelos presidenciales [riéndose]. Esa es una buena razón para tener una. Me gustan las corbatas. Tengo una gran colección de corbatas.
TR: En muy buenas condiciones, apostamos [riéndose]. Bueno, habrá una corbata presidencial. ¿Cuál es su lema?
KNAACK: Rotary abre oportunidades. Apoya nuestros esfuerzos por hacer crecer a Rotary, porque ser rotario ofrece a los socios potenciales oportunidades totalmente nuevas. Una de las oportunidades es, por supuesto, la oportunidad de servir. Y luego entra en juego la otra parte: ofrecemos oportunidades a la gente que está esperando nuestro servicio al suministrar agua salubre, oportunidades de estudio, etc. Lo que hacemos funciona en ambas direcciones.
TR: La gente lo describe como una persona con una actitud muy juvenil. ¿Cómo cree que eso influirá en su estilo de liderazgo cuando asuma la presidencia?
KNAACK: Espero que mi estilo de liderazgo no cambie. Algunas personas han dicho que no parezco lo suficientemente presidencial y está bien. Se trata de liderazgo, no de parecer demasiado serio. Además, tenemos que centrarnos en los líderes jóvenes para seguir siendo relevantes en este mundo. Aceptamos con gusto a las personas jubiladas porque tienen habilidades, tiempo y pasión que contribuir. Mi atención se centra en los clubes innovadores, los nuevos modelos de clubes, las nuevas ideas de clubes y los socios jóvenes. Resulta que soy la persona adecuada en el momento adecuado para atraer a más socios jóvenes.
TR: ¿Cómo piensa crear las oportunidades para atraer a los jóvenes a cargos de liderazgo en Rotary?
KNAACK: En primer lugar, tenemos que depender y confiar en ellos. Son capaces de hacer muchas cosas, o casi todo. Debemos darles la oportunidad de liderar. Antes de comenzar a planificar el Instituto Rotario de Berlín en 2014, me reuní con algunos rotaractianos. Quería escuchar sus ideas sobre cómo hacer algo diferente, y tuvieron grandes ideas. Organizaron todas las sesiones paralelas e hicieron una excelente labor. Así que debemos confiar en ellos y depender de ellos.
TR: ¿Existe alguna forma de acelerar el avance de las mujeres hacia cargos de liderazgo?
KNAACK: En una organización de voluntarios, no podemos ejercer presión porque no funciona. Todo comienza en nuestros clubes rotarios. Deberían buscar a las personas adecuadas en los comités que proponen a los gobernadores de distrito. Si contamos con las personas adecuadas, tendremos más mujeres como gobernadoras. Todo es posible: seis mujeres formarán parte de la Directiva de 2020-2021 que tendré el honor de presidir.
TR: ¿Cree que producirá una sensación diferente?
KNAACK: No debería haber ninguna diferencia. Todos somos rotarios, independientemente del género. Se trata de pasión y liderazgo. Queremos a la mejor gente; no se trata de contar cuántas mujeres ocuparán cargos. Pero me encanta que esté sucediendo ahora. Una de las ventajas de Rotary es sin duda su diversidad.
TR: ¿Cómo podemos informar a los demás sobre Rotary y mejorar nuestra imagen en el mundo?
KNAACK: Para cambiar nuestra imagen en el mundo se necesita mucho tiempo, o mucho dinero. Dos cosas son importantes: saber que toma tiempo, y ser honrado. No es por razones de marketing por lo que tenemos que cambiar. Tenemos que contar una historia verdadera de por qué estamos haciendo las cosas. Para formar parte de Rotary, debemos sentirnos orgullosos de la organización y de nuestra labor, no de lo que hacemos porque sería egoísta.
TR: ¿Necesita Rotary ser más relajado?
KNAACK: Para ser atractivo para los socios más jóvenes, definitivamente. Estoy orgulloso de nuestros actuales clubes rotarios; pero si no resultan atractivos para los rotaractianos o los profesionales jóvenes, debemos alentarlos a crear un modelo de club que les funcione. Y eso es lo que vamos a hacer en los próximos años.