Con el tiempo, Rotary evolucionó y las Subvenciones Globales son un ejemplo de ello.
Por; PGD Gladys Maldonado Rodríguez
Desde mis inicios en Rotary, en el año 2000, me sentía inspirada por pertenecer a un grupo de amigos, pero fue un año más tarde cuando conocí La Fundación Rotaria y los proyectos de Subvención, cuando me sentí verdaderamente una Rotaria.
En mi club Rotario, de aquel tiempo, realizamos varios proyectos de Subvención que nos enseñaron la importancia de la internacionalidad y la multiplicación mágica de los dineros.
Con el tiempo, Rotary evolucionó y las Subvenciones Globales son un ejemplo de ello. Al comienzo nos parecían inalcanzables. Se necesitaba conocer e involucrar más la comunidad y su monto para ser aprobada había aumentado. Sin embargo, las necesidades en nuestro país, Colombia y especialmente en nuestra ciudad, también habían aumentado.
Iniciamos entonces a trabajar en las Subvenciones Globales y ya no pudimos parar. Siempre que hago mis viajes personales busco contactarme con rotarios en el mundo, llevo mis tarjetas personales y si viajo a eventos rotarios busco conocer y entablar amistad con rotarios que les guste ayudar.
En la Convención Mundial de Atlanta del año 2017, conocí a un rotario de Houston, socio del club Humble Texas, su nombre es Bill Davis. Nos presentó un amigo en común de Houston, Bill no habla español, yo no hablo inglés, pero en Rotary existe un idioma común: El de la sonrisa, la confianza y la amistad. Desde entonces hemos estado trabajando en Subvenciones Globales juntos, enfocados en las necesidades de mi país y específicamente en mi ciudad, Cúcuta, situada en la frontera con Venezuela, donde sólo un río nos separa. Cada día estamos recibiendo centenares de personas venezolanas desplazadas, en busca de refugio, de alimento, de ayuda, de salud.
Empezamos con una subvención global en el campo de la Educación, al darnos cuenta de que muchos colegios cercanos que sirven a venezolanos necesitaban mejorar. Con un costo de USD $55. 670, trabajamos en conjunto con los profesores y además, dotamos a las escuelas con aulas virtuales inteligentes. Su condición mejoró y ahora todos los jóvenes del vecindario quieren estudiar allí… 5600 estudiantes se han beneficiado y hay decenas en lista de espera para ingresar.
Posteriormente y en respuesta al clamor de la comunidad, nos concentramos en el hospital público de la ciudad. Iniciamos, dotando el área de Urgencias Pediátricas a fin de disminuir la mortalidad infantil. En un año y con una Subvención Global de tan sólo USD $49 579, logramos beneficiar a 14. 134 niños menores de cinco años. La mortalidad infantil se redujo en proporción, pero el número de pacientes y la necesidad seguían aumentando.
En los últimos 6 meses se han atendido más de 14.000 niños. El equipo técnico del hospital hace su labor, cuida los equipos, les da mantenimiento y siguen diagnosticando las necesidades. Ellos saben que, si se daña algún equipo, el riesgo para los bebés podría ser fatal.
Continuamos trabajando con Bill, ahora en el área de Ginecobstetricia. Allí llegan mujeres venezolanas de diferentes edades a tener a sus hijos. Muchas caminan por largas horas en busca de atención, pues en su país, el servicio hospitalario está deteriorado y esto pone en peligro inminente al recién nacido…
Bill Davis, quien para entonces ya había visitado nuestra ciudad, siempre nos ha ayudado, pregonando en Texas, la necesidad presente en la ciudad. El, más un grupo de rotarios de allí, quienes leen los informes periódicos de los avances, que acostumbramos a enviar. Como resultado, ellos deciden nuevamente ayudarnos… Y una nueva subvención nació, esta vez por valor de USD $129 000, para adquirir equipos médicos en el área de Ginecobstetricia…
Es increíble observar cómo con solo USD $1.000 que teníamos en nuestro club en ese entonces y el apoyo con USD$1.000 de cada uno de otros cuatro clubes de la ciudad para este proyecto, se convirtió por la magia de las subvenciones globales en USD $129.000.
La generosidad de los clubes y distritos del mundo, en su mayoría de Texas, lograron esta multiplicación: un rotario involucra a otro rotario de otro club, de otro país y así va creciendo la subvención. 6375 mujeres en diferentes estados de gestación han llegado al hospital al cumplirse un año desde la entrega del proyecto.
Algunas perdieron a sus bebés y La llegada de mujeres ha aumentado… Aún no hay suficientes incubadoras. Sin embargo, hemos logrado salvar vidas, brindar abrigo a los recién nacidos y hacer 4300 ecografías para detenciones tempranas de enfermedades con el equipo donado por nuestra subvención…
Para pensar en una subvención global no se necesita ser el rotario más antiguo del club. No se necesita ser experto en proyectos. No se necesita ser el presidente del club o el presidente del comité de proyectos… Para hacer una subvención global basta despertar, mirar a nuestro alrededor, observar la necesidad y dejar que nuestro corazón hable. Somos bendecidos de pertenecer a Rotary Internacional. Tenemos todo en nuestras manos. Ahora son nuestros amigos internacionales quienes nos piden ayudar… ¡Cuando revisan los informes y sus logros, ellos quieren participar!
El pasado mes de Agosto, entregamos otra subvención global para mejorar la atención a los pacientes pediátricos y recién nacidos… Las incubadoras iban llegando al hospital y estando aún empacadas en el depósito, mi teléfono sonó: Las enfermeras preguntaban si podían llevar la incubadora al piso de recién nacidos, pues la estaban necesitando, o si debían esperar a la inauguración oficial del proyecto con los rotarios... ¡La respuesta era obvia!
Dentro de ellas, donamos una incubadora especial para cirugías en recién nacidos, con equipos especiales para momentos críticos. Nunca habían tenido una así… Y ¡ella nunca ha estado vacía! Es increíble lo que hace Rotary por medio de las subvenciones globales.
Justo ahora estamos terminando una nueva subvención global cuyo enlace principal del exterior es el club rotario Houston Hobby Area, que consiste en prevenir el cáncer de Seno y brindar mejor atención a las mujeres que padecen esta enfermedad. Al año, más de 28.000 mujeres entre Colombia y Venezuela sufren esta enfermedad. Pronto haremos entrega de la subvención. Cuando nuestro corazón es tocado en un punto especial, nuestra mente empieza a actuar de manera diferente. Y si tenemos en otro lugar de nuestro corazón a las subvenciones globales, se crea una sinergia maravillosa... Y empezamos a actuar y ya no queremos parar… Se dice que cuando esta clase de sinergias llenan el corazón, el ser humano se acerca a la felicidad y la felicidad es lo que todo ser humano quiere alcanzar.
¡Hagamos subvenciones globales!