ORGANIZANDO NUESTRO CLUB ROTARIO

PDRI José Alfredo Sepúlveda Fayad

 

Tal vez parte de lo que siempre escribo pudiera ser una repetición, y esto en parte es cierto, porque insisto en el fondo a donde quiero llegar, ya que Rotary siempre fue sencillo, simple, fácil e intuitivo, sin embargo, hay que tomar en cuenta que cada uno de nosotros es en sí un universo de pensamientos, ideas, convicciones y acciones de acuerdo al ADN que hemos heredado y al ADN que estamos modificando para que sea parte de la base para nuestras futuras generaciones, ya que, o nos adaptamos y modificamos nuestro “hacer”, o estaremos destinados a desaparecer, y no solo me refiero a Rotary, sino también a la humanidad en sí; pero volviendo a mis eternos pensamientos, “adaptarnos y modificarnos no necesariamente es hacer cosas nuevas, sino también es recuperar lo que hemos perdido, porque es precisamente el no entender lo que significa adaptarse y modificarse, lo que provoca años perdidos, que al querer recuperarlos utilizando nuevamente modelos no probados en la realidad en que se aplican, no solo vuelven a causar problemas sino que ponen en riesgo la estabilidad de la organización. 

La experiencia debe ser la base para evolucionar sanamente en el nuevo presente, porque año con año estamos en un “nuevo presente” ya que ese futuro soñado llegará cuando adaptemos el orden y las normas a la realidad en la que se vive, porque sin normas nada funciona, sobre todo en una organización como la nuestra en que la diversidad es una norma escrita, y la prueba de que ese futuro soñado puede llegar, es precisamente lo que vivió nuestro fundador y las generaciones que siguieron hasta finales de los años noventas, y a partir de ahí en algunas partes del mundo bajó  la calidad y la cantidad de personas afiliadas a Rotary, y aclaro que al hablar de la “calidad de las personas” no me refiero a que no sean buenos seres humanos y que carezcan de cualidades, sino que simplemente no reúnen las características que nuestras normas exigen, aunque yo siempre he pensado que es mejor ser un millón de Rotarios en el mundo, pagando una cuota per cápita de 100 Dólares al semestre a Rotary International para su manutención, y bajando el número de Clubes en los Distritos, porque sigo sin entender la razón para un grupo de 6 personas se puedan ostentar como un Club Rotario en una población o ciudad, eso sí atenta contra la imagen pública de Rotary, y por lo tanto, no debemos estar tan preocupados si el engrane Rotario debe ser con fondo azul, blanco o amarillo, aquí también aplico aquello que escuché hace años: “si algo no está descompuesto no lo arreglen” porque en lugar de mejorarlo lo pueden echar a perder; y si en una primera fase de adaptación a la realidad actual, teniendo una base de un millón o menos de verdaderos Rotarios, hombres y mujeres, ¡Aunque no lo crean!, eso aumentaría en las comunidades la admiración y el respeto por nuestra organización y en pocos años llegaríamos a millón y medio de Rotarios, sin tanto esfuerzo, y seguiríamos creciendo, sin necesidad de quebrantar las normas y andar ofreciendo a Rotary hasta en los medios de comunicación electrónica para ver “quien quiere ser Rotario”. 

El problema se causa cuando confundimos el presente con el futuro, porque el presente es real, lo estamos viviendo, pero el futuro dependerá de cómo resolvamos el presente, porque pensar eternamente en el futuro es algo irreal y confuso, porque no tenemos bases ciertas, por lo que debemos vivir el presente con base en experiencias del pasado pero teniendo la humildad de reconocer cuando nos hemos equivocado, porque todavía no nace el que ha triunfado sin haberse equivocado varias veces, tanto en personas como en corporaciones, el secreto es reconocerlo y actuar en consecuencia. Estoy cierto de que lo que estoy escribiendo carece de sentido para la gran mayoría de los Rotarios, porque solo me podrían entender mejor quienes ya eran Rotarios en los principios de los años noventa, porque les consta lo que trato de explicar, ya que no pueden hacer comparaciones quienes hayan ingresado con posterioridad en nuestra parte del planeta, salvo que los hayan invitado a ser socios de clubes, como los que aún existen en varios países, inclusive en los nuestros, que no tienen problemas para ingresar nuevos socios y participan en obras de impacto en sus comunidades; Clubes Rotarios que siguen funcionando y trabajando con sistemas exitosos, con sistemas que demostraron su eficacia por casi un siglo, que tienen como socios a personas admiradas y respetadas en sus comunidades; aquí lo que provocó el desajuste en nuestra organización fue el tratar de tener metas corporativas y sistemas corporativos en los Clubes Rotarios que nunca han sido corporaciones ni aspiran a serlo, ni tampoco podrían llegarlo a ser, ya que si algunos Clubes requieren cumplir con obligaciones legales en sus países lo que hacen es constituir una corporación jurídica “anexa” al Club, bajo las leyes del país donde se constituya, y cumpliendo estrictamente con sus obligaciones, pero ningún Club Rotario se debería tratar de convertir en una corporación legal en su país porque tendría que ajustarse a esas leyes y  ya no podría respetar los Estatutos que nos rigen a nivel internacional. 

Algo muy importante que hay que tomar en cuenta como uno de los factores fundamentales de este desajuste y confusión es que para presentar nuevas estrategias, planes y metas no se han tomado en cuenta en los últimos años a los Rotarios experimentados de las partes del mundo en donde tenemos mayores debilidades, porque ellos si saben las causas de los problemas, aunque en ocasiones no las posibles soluciones, y si se saben las causas, entonces ya un grupo de expertos puede elaborar un plan que igualmente debe ser consultado a quienes viven la realidad del problema, es decir, si existe un problema en la industria minera, también hay que consultarle a los mineros, a quienes trabajan debajo de la tierra y después de mucho esfuerzo, entregan en la superficie valiosos metales. Pero quien necesita modernizarse, flexibilizarse, modificar políticas de procesos y actualizarse es Rotary International con respecto a su posición ante los Clubes a los que debe apoyar, y en su momento haber dejado que los Clubes funcionaran como lo habían estado haciendo, porque estaban dando crecimiento y buenos resultados.

Por eso repito que Rotary debe ser simple, fácil, intuitivo y lógico, porque así nació, así llegó a sus años de gloria máxima, y s no entendemos lo que es el futuro, y como prepararlo tomando en cuenta, que si algo no ha dado resultados hay que modificarlo o regresar al punto de partida, y aquí es donde la vanidad de no reconocer errores es causa
de verdaderas catástrofes humanas y corporativas. Y vuelve a mi recuerdo aquella pintura al óleo hecha en los Estados Unidos en los años treintas, que refleja el lugar en donde sesiona un Club Rotario y muestra el entusiasmo de quienes van llegando a la reunión, pues así era, así es y así debería ser, porque el ser humano sigue siendo el mismo, y Rotary es exclusivamente para seres humanos, pero con determinadas cualidades y características que no cualquier persona tiene; podemos cambiar las formas para adaptarnos al presente, podemos y debemos utilizar las herramientas tecnológicas y aprender y seguir aprendiendo para hacernos más hábiles y tener más conocimientos para servir mejor y mejorarnos en nuestra propia existencia, pero es imposible substituir el contacto humano, el saludo mano a mano, el sentimiento de compañerismo y amistad, la conversación directa que refrenda su autenticidad con la mirada y la emoción que solo se puede percibir estando el uno al lado del otro, y la incomparable experiencia de trabajar físicamente, “hombro con hombro” con nuestros compañeros y amigos del Club al que pertenecemos.  Por lo que entonces permítanme poderles transmitir la forma en que funcionaba y funciona un Club Rotario de éxito, sin que tenga problemas de baja membresía y haciendo permanentemente obras en la comunidad y también en otros países con el apoyo de nuestra Fundación Rotaria, y repito que miles de Clubes en el mundo siguen funcionando de igual manera y seguramente algunas Rotarias y Rotarios quienes me estén leyendo se darán cuenta si su Club funciona de la siguiente forma: Voy a empezar de manera simple, mencionando que un Rotario tiene como obligaciones asistir, pagar sus cuotas y participar durante el año en algún proyecto de servicio, eso es todo, eso es lo único que se requiere para pertenecer a esta maravillosa organización mundial; sin embargo, si esa persona fue bien elegida, si cumplía con todas las cualidades para ser Rotario, de seguro aceptará alguna posición dentro de las actividades de servicio del Club, y por lógica aumentarán sus obligaciones, mejor dicho, aumentarán sus oportunidades de hacerse mejor líder y mejor ser humano, y estos cargos los debe aceptar con sinceridad, convencimiento y emoción, porque si no es así quiere decir que no tiene “espíritu de servicio” y tampoco tiene “cualidades de líder”, persona que tal vez ingresó al Club para obtener algún beneficio personal material, o comprometido (por quedar bien) con la persona que lo propuso y casi lo obligó a aceptar ser socio, o porque le gusta el compañerismo que ahí se vive y eso le permite tener mejores relaciones en la comunidad; pero si aceptaste ser Presidente, Secretario, Tesorero, Macero, Director de una Avenida de Servicio, presidir alguno de los Comités o participar en un proyecto de servicio “cúmplelo”, y si eres un verdadero Rotario “disfrútalo”, sigue aprendiendo y conviértete en una mejor persona. 

Así de fácil es el que un Club Rotario funcione adecuadamente, porque si está conformado por personas exitosas en su profesión, ejemplo de honestidad y eficiencia, respetados en su comunidad, con dotes de liderazgo, y con disposición a servir a los demás, tanto a nivel local e internacional, todo será muy fácil, porque somos una organización de águilas y si tenemos águilas en los Clubes todo funciona adecuadamente, el problema existe si dentro del Club hay búhos, halcones, gavilanes, gaviotas, canarios etc. 

Porque entonces queremos que sean águilas quienes no pueden serlo, sin embargo, lo natural es que cada especie se reúna con su especie, sin que pensemos que las águilas son mejores o tienen más cualidades que las gaviotas o los halcones, simplemente son diferentes. La diversidad Rotaria consiste en que cada águila tiene su propia personalidad, experiencias, preferencias, conocimientos y habilidades, pero esto debe ser entre águilas. Hay miles de organizaciones de servicio en el mundo y lo hacen muy bien, pero cada una tiene sus propias características muy respetables.

Tal vez una de las herramientas fundamentales para que los Clubes de éxito funcionen es tener un “organigrama” (una guía visual y operativa), una representación gráfica de cómo está organizado el Club para cumplir sus objetivos, especialmente en relación con el artículo 3 de los Estatutos prescritos para los Clubes Rotarios, vigentes al día de hoy: Propósito de un Club Rotario. - Este Club tiene como propósito: a). - Alcanzar el Objetivo de Rotary, b). - Llevar a cabo con éxito proyectos de servicio en las 5 Avenidas, c). - Contribuir al avance de Rotary mediante el fortalecimiento de la membresía, d). - Apoyar a la Fundación Rotaria, y e). - Desarrollar líderes más allá del ámbito del Club. Por lo que refiriéndome especialmente al punto b) es que les presento este organigrama que en forma general y ajustado a los tiempos, estuvo vigente por mas de medio siglo, apareciendo en el Manual del Gobernador de Distrito y en el del Presidente de Club, año con año, dando siempre buenos resultados, porque en él se podían ver las funciones (responsabilidades) y quien había aceptado llevarlas a cabo.

Desde luego que lo que presento aquí es un ejemplo que deberá ser adaptado según lo que cada Club que no lo tenga funcionando decida, y no se alarmen o desilusionen si el número de socios que tiene su Club no alcanza para completarlo, porque pueden ajustarlo a: Presidente, Secretario, Tesorero, y 5 Avenidas, es decir que hasta con 8 socios lo pueden establecer, pero si su Club no tiene (mujeres y hombres) que sean personas exitosas en su profesión, ejemplo de honestidad y eficiencia, respetados en su comunidad, con dotes de liderazgo, y con disposición a servir a los demás, aunque tengan 20 socios o más realmente no son un Club Rotario, son un grupo de buenas personas que se reúnen y la pasan bien cada semana, y de vez en cuando hacen alguna obra de servicio, es decir, son un Club Social más en su comunidad, de los que proliferan en nuestras ciudades. 

Sin embargo, si un grupo débil realmente tiene interés en convertirse en un Club Rotario lo puede lograr si se lo propone, y si le pide ayuda al Gobernador de Distrito y a su equipo, pero también pueden demostrar su profundo amor y agradecimiento a Rotary devolviendo su Carta Constitutiva (si es que la encuentran) y solicitando al Gobernador que los de baja en Rotary International, ¡no saben el beneficio que le harán a nuestra organización mundial! y a la “Imagen Publica de Rotary”.

 

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