Por: Marianne Sophia Pacheco Solís
Intercambista 2025 – 2026
Club Rotario de Ibagué
En mayo, cuando Rotary invita al mundo a poner la mirada en el Servicio a la Juventud, Itagüí decidió hacer algo más que celebrarlo: lo convirtió en experiencia, conversación, juego, aprendizaje y compromiso. El sábado 16 y el domingo 17 de mayo de 2026, el Club Rotario de Itagüí y el Club Rotaract de Itagüí realizaron una nueva edición del RYLA, Seminario de Rotary para Líderes Jóvenes, convocando a 50 estudiantes de instituciones educativas públicas de la ciudad. De ellos, 42 llegaron con curiosidad, expectativa y ganas de descubrir qué significa liderar cuando el propósito es servir.
Durante dos días, el RYLA fue mucho más que una agenda cumplida. Fue un espacio vivo, dinámico y cercano, pensado para que los jóvenes hablaran, preguntaran, trabajaran en equipo, se reconocieran como agentes de cambio y entendieran que el liderazgo no es una medalla para lucir, sino una herramienta para transformar. Entre talleres, actividades formativas y momentos de integración, los participantes encontraron un ambiente donde podían expresarse con libertad, escuchar otras miradas y descubrir que sus ideas tienen valor cuando se conectan con las necesidades de su comunidad. La propuesta llegó en un momento perfecto. Mayo es, en el calendario rotario, el Mes del Servicio a la Juventud, una invitación a fortalecer programas que acerquen a las nuevas generaciones al liderazgo, la amistad, la ética y el servicio. En esa línea, RYLA es una de las apuestas más potentes de Rotary: una experiencia intensiva para desarrollar habilidades de comunicación, confianza, resolución de problemas, trabajo colaborativo y acción comunitaria. En Itagüí, esa definición tomó rostro propio: 42 jóvenes de colegios públicos reunidos para imaginarse como protagonistas de su territorio.
El éxito del seminario también fue posible gracias a una red de alianzas que entendió la importancia de abrir caminos para la juventud. La Secretaría de Educación de Itagüí, el Instituto de Recreación, Cultura y Deporte de Itagüí y especialmente la Gobernadora del Distrito Rotario 4271, Ximena Caicedo, acompañaron y respaldaron esta iniciativa, haciendo posible que la experiencia llegara a estudiantes que representan la diversidad, la energía y el futuro de la ciudad. Cuando Rotary, Rotaract e instituciones públicas se encuentran alrededor de un mismo propósito, el resultado es poderoso: se multiplican las oportunidades.
Uno de los mayores logros del RYLA fue su valoración positiva por parte de los participantes. Los jóvenes no solo asistieron; se involucraron. No solo escucharon; participaron. No solo recibieron información; vivieron una experiencia. Para muchos, estos dos días fueron una pausa distinta dentro de la rutina escolar: una oportunidad para preguntarse quiénes son, qué pueden aportar y cómo pueden convertirse en líderes cercanos, solidarios y útiles para su comunidad. Ese es, precisamente, el gran valor de que los clubes rotarios participen en este tipo de programas. Rotary no debe esperar a que los jóvenes lleguen algún día a sus reuniones; debe salir a su encuentro, hablar su lenguaje, escuchar sus inquietudes y sembrar en ellos la filosofía rotaria desde temprano. La juventud es un campo fértil: allí germinan las ideas con mayor fuerza, se forman los hábitos de servicio y se despierta la conciencia de que toda profesión, talento o sueño puede ponerse al servicio de los demás. El RYLA de Itagüí también deja una imagen esperanzadora: la del círculo virtuoso del servicio. Estos 42 chicos recibieron una oportunidad, pero esa oportunidad no termina en ellos. Cada aprendizaje, cada amistad, cada dinámica y cada reflexión puede regresar a sus barrios, colegios, familias y grupos de amigos convertida en nuevas acciones. Lo recibido se transforma en compromiso; el compromiso, en liderazgo; y el liderazgo, en servicio local. Así Rotary siembra, acompaña y confía.
Al final del domingo 17 de mayo, el seminario concluyó con éxito y con la satisfacción de haber abierto una puerta. No fue simplemente un evento juvenil: fue una declaración de futuro. El Club Rotario de Itagüí y el Club Rotaract de Itagüí demostraron que invertir en jóvenes no es un acto simbólico, sino una estrategia concreta para construir comunidad. En tiempos en que muchas voces hablan de la juventud como problema, RYLA la reconoce como solución, energía y esperanza. Itagüí sembró liderazgo. Ahora vendrá lo mejor: ver cómo esos jóvenes crecen, sirven y devuelven a su ciudad las oportunidades que recibieron.